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martes, 16 de mayo de 2017

¿Será atado, o ya fue atado Satanás (Apo. 20:1-3)? Entendiendo la hermenéutica amilenarista explicaba por el Pr. Sugel Michelén.

Por J.A. Torres Q.


El siguiente extracto, es la transcripción literal de la explicación[1] del Pr. Sugel Michelén con algunas palabras auxiliares nuestras para una mayor fluidez de su explicación;  esto, la primera explicación de las tres[2] preguntas que hace en esta serie de tres sermones de Apo. 20, tocante al tópico escatológico, principalmente del minuto 29:58s donde hace la primera pregunta: ¿Cuándo fue atado Satanás? Este extracto tiene por objetivo entonces simplemente presentar de manera objetiva el pensamiento amilenarista a la pregunta planteada para que el estudiante de las Escrituras, entienda la anatomía de la hermenéutica amilenarista en cuanto a lo escatológico no muchas veces entendida; por esto transcribimos literalmente los argumentos del Pr. Sugel, a quien por cierto respetamos mucho como un siervo de Dios grandemente usado hoy en Latinoamérica. Sin embargo,  y,  teniendo en cuenta que este tópico escatológico reclama respuestas frente al sin fin de  ideas y posturas que proponen ser la correcta, la idea aquí no es refutar el argumento expuesto por el pastor Sugel, sino mas bien poner en la mesa el análisis expuesto por él, primero, de manera objetiva y respetuosa, para de allí entender en parte, algunos tópicos del amilenarismo como se señala en la pregunta planteada.  Sin duda también para que quienes pensamos distinto afinemos nuestra convicciones, y quienes defienden esta posición, puedan darse a entender mejor, tal cual lo ha hecho aquí el pastor Sugel, que por cierto, ha predicado toda esta serie  tratando de responder y refutar a los dispensacionalistas que el mismo respeta reconociendo el mismo  que fue enseñado así, y que creyó por algún tiempo dicha postura, y que por cierto también  al presente llama: un complicado y artificioso programa escatológico (min. 27:30) del que le costó años  de estudio, para sacar los prejuicios del mismo, que añade él, no se eliminan fácilmente aludiendo al sistema dispensacional. Saque usted sus propias conclusiones entonces y comprenda los por qué, y por supuesto, las debilidades y quizás fortalezas de esta posición.    

Explicación del pastor Sugel a la pregunta: ¿Cuándo fue atado Satanás?

Una aseveración importante antes del análisis del pastor Sugel, es lo que señala de manera introductoria: “...hermanos, debemos insistir en que las Escrituras deben interpretarse de acuerdo a la metodología que emplearon Cristo y los apóstoles (min. 27:35s)”; y añade (min. 27:44): “…los evangelios y las epístolas deben ser nuestro punto de partida, no sólo para interpretar el Antiguo Testamento, sino también el Apocalipsis.”  

        Ahora bien, antes de dejar la explicación del pastor Sugel, debemos recordar que el ala amilenarista insiste que Juan no se refiere a un encadenamiento "literal", concluyendo que Satanás fue atado en la primera venida de Cristo, de esta manera la explicación a la pregunta: ¿Cuándo fue atado Satanás? Es explicada por el pastor Sugel Michelén como sigue:

       Lo primero que subraya el pastor Sugel es que la respuesta a esta pregunta nos la dan los apóstoles y Jesús, así, y no desde el mismo pasaje y libro aludido (Apo. 20:1-3)  explica dicho texto usando primero Mateo 12:28 señalando que allí, se revela claramente que Satanás fue atado (Mt. 12:29). Después salta a Lucas 10:17-19, señalando que en este relato, los discípulos estaban contentos porque los demonios se les sujetaban, señalando así, que Jesús vio a Satanás caer del cielo como un rayo. Así comentando este pasaje, más Lucas 11:17-22 concluye  que todos estos pasajes señalan e interpretan a Apocalipsis 20:1-3, de manera que Satanás no será atado posteriormente en la segunda venida de Cristo por mil años, como escribió Juan, sino que fue atado en la primera venida de Cristo. Lit.: (min. 36:38ss) “Cristo está diciendo que el hombre fuerte, el dios de este siglo tenía muy bien cuidada su ciudadela, pero que pasó, vino un hombre más fuerte que él con el poder de Espíritu  de Dios, instauró su reino  y el hombre fuerte ha sido atado. Juan capítulo 12:20-22…[y saltándose la respuesta del versículo 31, (no la del vs. 23) concluye] “...ahora es el juicio de este mundo, ahora el príncipe de este mundo será echado fuera, y yo si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo...” [comentando a reglón seguido, señala] [38:00ss] “…el hombre fuerte ha sido atado; dice aquí el príncipe de este mundo ha sido echado afuera, y consecuentemente lo mismo que dice Mateo: ahora podremos saquear su casa; dice Cristo, a todos atraeré a mí mismo. Es decir. Tanto griegos como judíos, a todos atraeré a mi mismo; este dice Cristo será uno de los resultados u obra de la cruz del calvario. [Pregunta] ¿Cómo será esto posible? Porque el príncipe de este mundo ha sido echado fuera. [min. 38:43] Colosenses capítulo dos….¿está atado o no está atado [Satanás]?; Colosenses capítulo 2:15 dice que Cristo despojó a los principados y las potestades y los exhibió públicamente triunfando sobre ellos en la cruz.  ¿Cuándo sucedió esto, en un futuro reino milenial? No, [fue] cuando Cristo triunfó sobre ellos en la cruz. Los despojó dice Pablo. [A reglón seguido añade literalmente] Hebreos capítulo 2:14-15. [Su comentario] “…y librar, aquí está lo importante, y librar a todos lo que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Hermanos guarden esto en su archivo mental. ¿Qué dice el apóstol autor de los Hebreos aquí? Dice que cuando Cristo murió, por medio de su muerte destruyó al que tenía el imperio de la muerte. Ahora bien, la palabra griega que usa el apóstol aquí, es katargéo una palabra compuesta de dos palabras, kata, que significa abajo y ergo que significa obrar. Esa palabra no significa destruir como una cosa dejó de existir, esa palabra significa reducir a la impotencia. De hecho, esta palabra katargéo es la misma que aparece en romanos 6:6 cuando dice que el cuerpo del pecado fue destruido a fin de que no sirvamos más al pecado. Todos sabemos que el pecado sigue morando en nosotros. Todos sabemos que el pecado sigue activo en nosotros, pero el pecado ya no nos gobierna, el pecado ya no es nuestro rey, el pecado fue reducido a la impotencia, esa es la palabra que usa el autor de Hebreos aquí: ¡Cristo por medio de su muerte ató al hombre fuerte! [Luego sigue su argumentación, citando 1 Jn. 3:8 señalando]: yo no quiero parecer tediosos buscando tantos textos, lo que quiero es probar y amarrar vuestras conciencias que yo no estoy haciendo todo un sistema basado en un texto oscuro [!Apo. 20:1-3!] de las Escrituras. Primera de Juan capítulo tres versículo ocho.  “El que practica el pecado es del diablo;  porque el Diablo peca desde el principio.  Para esto apareció el Hijo de Dios,  para deshacer las obras del Diablo...” y la palabra griega allí, lúse significa literalmente, para soltar las obras del Diablo. [Su conclusión desde 42:00] “El diablo fue atado y aquellos que han sido cautivos han sido soltados, han sido liberados”. El hombre fuerte ha sido atado. Hermanos, según todos estos textos, ¿cuándo Satanás fue atado? ¿Cuándo fue despojado de su poder de modo que ahora el pueblo de Dios puede saquear su casa, cuándo? [Responde min. 42:27] ...en la primera venida de nuestro Señor Jesucristo. Su triunfo en la cruz, ató a Satanás. Estos textos que acabamos de leer, aparte del texto que aparece en la visión de Apocalipsis en medio de un contexto sumamente simbólico, son los únicos textos que hablan de la atadura de Satanás por parte del Señor. Yo me pregunto hermano, [min. 42:50ss] ¿Vamos a interpretar todos  estos textos claros, partiendo de Apocalipsis 20 un texto sumamente simbólico? ¿O debiéramos más bien interpretar Apocalipsis 20 a la luz de todos estos textos que están claros? ¡Hermanos! ¿¡Cual es el sistema de interpretación que debemos usar!?


 Preguntas guías para un análisis preliminar

1.    ¿Fue atado Satanás en la primera venida de Cristo, y Apo. 20:1-3 es sólo un relato preterista simbólico? (Véase Apo. 1:1-3; 9-18; 19-20).
2.    Cuando interpretamos un libro, un pasaje particular de un libro o epístola, ¿deben ser los evangelios y las epístolas nuestro punto de partida?
3.   ¿Muestra el NT una metodología hermenéutica clara y sólida de los apóstoles?  
4.    ¿Es el texto de Apocalipsis 20:1-4 un texto oscuro?
5.    ¿No debería entenderse Apo. 20:1-4 primero en su contexto y su propósito, antes de ir a otros pasajes "paralelos"?
6.    ¿Enseña Mateo 12:28, Lucas 10:17-19 y Colosenses 2:15 que Satanás fue atado y está aún hoy atado?
7.    Según Mateo 12:28, ¿fue instaurado el reino de Dios?  (Compárese Jn. 18:36; Mt. 16:28;  26:29 cf. Mr. 14:25; Lc. 22:16,18).
8.    ¿Habla Lucas 10:17-19 y Col. 2:15 de la caída del domino de Satanás como “el príncipe de este mundo” y “el príncipe de la potestad del aire” (Efe. 2:2; 6:12)? (Véase Isa. 14:12-14; Eze. 28:12-15; 1 Jn. 5:19)
9.    ¿A qué se refiere la frase que dice que el príncipe de este mundo fue echado afuera, se refiere “afuera” de todo dominio satánico sobre los hombres? (Véase Isa. 14:12-14; Eze. 28:12-15; 1 Jn. 5:19)
10. Según Hebreos capítulo 2:14-15. ¿A qué se refiere el autor cuando dice que Cristo murió y que por medio de su muerte destruyó al que tenía el imperio de la muerte? ¿Señala a que Satanás quedó atado, fuera de servicio? (Véase Efe. 5:11-12; Stg. 4:7; Efe. 6:13-16)
11. Sin duda la palabra katargéo en Hebreos capítulo 2:14-15 es una palabra que señala la reducción a la impotencia, como se usa de Romanos 6:6 cuando dice que el cuerpo del pecado [del creyente] fue destruido a fin de que no sirvamos más al pecado. ¿Significa esto que Satanás fue atado, y ya no ejercer ningún tipo de obra maligna al presente sobre los incrédulos y aun, sobre los creyentes? (Véase Gál. 1:1-9;  1 Tim. 4:1-3; 1 Jn. 5:19; 1 Tes. 2:18 “una y otra vez”; 2 Cor. 4:3-4; Jud. 3)
12. Pregunta el pastor Sugel: ¿Cuándo fue despojado de su poder de modo que ahora el pueblo de Dios puede saquear su casa? ¿Cuándo? Responde el mismo: en la primera venida de nuestro Señor Jesucristo. Su triunfo en la cruz, ató a Satanás. Pregunta de nosotros: Sin duda la cruz de Cristo, su sacrificio expiatorio fue un golpe certero a Satanás, tal cual Colosenses 2:15 y otros pasajes más nos enseñan. Sin embargo: ¿Significa esto que Satanás fue atado y despojado de su poder? (véase 1 Ped. 5:8; 1 Jn. 5:19; 2 Tes. 2:7; 2 Tim. 4:1-4)
13. Por último, ¿es legítimo tomar todos estos versículos, Mateo 12:28, 10:17-19, Lucas 11:17-22, Juan  12:20-22, Hebreos capítulo 2:14-15, y 1 Jn. 3:8 y decir que así, la Biblia se interpreta a ella misma? En otras palabras, ¿están estos versículos en sus contextos particulares hablando de que Satanás fue atado, y definitivamente?



 Usted puede hacerse otras preguntas.  





[1] Sugel Michelén - Escatología - El Reino Milenial I https://www.youtube.com/watch?v=Krp6WrkJogk&t=489s
[2] Desde el minuto 29:58s: Primea pregunta: ¿Cuándo fue atado Satanás? Segunda pregunta: ¿Por cuánto tiempo fue atado? Y tercera pregunta: ¿Con qué propósito fue atado?

sábado, 5 de noviembre de 2016

Los crímenes de los buenos: no hay nadie bueno


Por J.A. Torres Q. 

La depravación total del hombre, bien puede ser ilustrada también, por la potencialidad de su maldad. El ejemplo moderno más común, fue el holocausto judío, la exterminación de más de 6 millones judíos en los campos de concentración a manos de los nazis. En consecuencia, cuando la Biblia dice que no hay nadie bueno (Rom. 3:10s), no está diciéndolo en tono poético, como evidencia interna baste leer el AT (Gén 6), y el final de la nación que tenía que ser luz a las naciones, por ejemplo, en Ezequiel 16 o, 23. Tomando nuevamente el ejemplo de la segunda guerra mundial, no es muy conocido el hecho de que después que los ejércitos aliados derrotaron a Alemania, y fueron ocupando sus ciudades, las violaciones de mujeres alemanas fueron parte de lo que muchos rusos llamaron, el “botín de guerra”. En efecto, el ejército rojo (ruso) como parte de su represalia y venganza descontrolada, violó sistemáticamente a mujeres incluyendo niñas y ancianas. Se cree que el número de mujeres violadas por los rusos sobrepasó el millón. Lo paradójico, —si se le puede llamar así— fue que no todos los violadores lucían la estrella roja en sus trajes militares (rusos). Ingleses y franceses, hicieron lo mismo, aun más, y —quizás con un móvil diferente (diversión, por ej.)— como señalará un soldado americano a la revista "Time" el 12 de Noviembre de 1945: "Muchas familias americanas se horrorizarían si supieran cómo se están comportando "sus chicos" por aquí". Y a propósito, me llama la atención el título que el sospechoso “historiador” Joaquín Bochaca le dio a uno de sus libros, bien puede ser un manual de ilustraciones de romanos 3:12: «los crímenes de los “buenos”».

La cobeligerancia ¿un nuevo caballito de Troya filosófico entre los cristianos de hoy, o una alternativa legítima si se es “sabio”?



Por J.A. Torres Q.


La responsabilidad “social” del cristianismo y la cobeligerancia. “Cobeligerancia” ¿un nuevo caballito de Troya filosófico entre los cristianos de hoy, o una alternativa legítima si se es “sabio”? La cobeligerancia es en cierto sentido la alternativa "pía" del antiguo, “el fin justifica los medios…”, y la derogación del: “dime con quién andas y te diré quién eres…”; ¿Qué es la cobeligerancia? La cobeligerancia fue un término acuñado por el gran teólogo reformado Francis Schaeffer (1912-1984). No se conoce mucho, pero su propuesta es bastante atrayente para los teólogos de laboratorio de hoy. En términos de explicación, la cobeligerancia describe la actividad de los “cristianos” que trabajan con “no cristianos” en una causa común política, económica, ecuménica o cultural, basado en la “gracia común”, esto es, todos, —y en algún sentido— pueden aunar fuerzas para evitar “un mal” común.

En términos superficiales, no pareciera ser un predicamento ilícito, pues, si en mi población hay alguien que quiere abrir un prostíbulo, la cobeligerancia haría que mi firma en contra de ello, estuviera al lado de la firma de personas con las cuales jamás “iría a misa”, pero daría solución a una causa consensual y “buena”. De allí que muchos cobeligerantes vean “ejemplos bíblicos” en esto, como José que "trabajaba juntamente" con los egipcios para aliviar la hambruna (Génesis 41) y Daniel en la corte de Nabucodonosor (Daniel 2). De allí el postulado: “En un contexto cultural donde los cristianos tienen poca influencia por sí solos, la cobeligerancia es un medio estratégico para lograr cambios sociales.” (Strange 2005:2) Ahora, y viendo un matiz más crítico, ¿puede el marxista ser aliado de un cristiano en una causa común para los pobres? El cobeligerante responde sí. Pues bien. Este fue el caso de un misionero despistado de los años 70 que dijo: “…conversando con un líder marxista, descubrí que lo que él quería para su país, también lo mismo quería yo. Lo llevó a esta conclusión Marx, pero a mí el Evangelio me llevó a la misma conclusión.” (Scopes en Bravo 2012:13). La “responsabilidad” social del cristianismo mal entendido puede llevar a las personas (cristianos) a un cobeligeranismo, —por ejemplo— ecuménico idealista despistado (¡Chile para Cristo!), aun peor, a ver el reino de Dios aquí y ahora a través del cumplimento del paraíso social-cristiano, no sólo como lo ha visto el neo-carismatismo (“tu mejor vida ahora” Joel Osteen) sino en especial, como lo plantearon los teólogos protestantes latinoamericanos que politizaron el evangelio, uno de ellos, el “alabado” José Míguez Bonino (1924-2012), quien escribió más de 12 libros y un centenar de artículos con esta visión. Bonino, llegó a convencerse que el marxismo era la alternativa para construir una sociedad justa, a través de lo que se llamó la “teología de la liberación”. No obstante, la antesala de esta “teológica-social”, ha sido precedida por otros escalafones decadentes, que fueron y son aún atrayentes para muchos teologuillos y seminaristas idealistas (jóvenes), como la influencia de teólogos neo-ortodoxos (Karl Bath; Bultmann), y aquellos que vieron el pecado como algo más social (Bonhoeffer).

¿Cuál es la debilidad, peligro y sutileza de la cobeligerancia? ¿Cuál es el límite correcto de la responsabilidad “social” del cristianismo? Quizás no hayan respuestas fáciles, pero uno de los riesgos más patentes de este predicamento (cobeligerancia), es que el profesante de estas ideas socialmente “atractivas”, no sólo adapte su cristianismo a un socialismo sacralizado, sino que con ello termine trabajando para el enemigo, llegando a relegar la esencia, la singularidad, superioridad y suficiencia del cristianismo que vino a solucionar no un problema social del hombre, sino su condición espiritual frente al Juez de toda la tierra (Sal. 50:6). La cobeligerancia entonces, puede ser “atractivo”, pero puede llevarte a bajar sutilmente por los escalafones del cristianismo horizontal (sólo el prójimo), luego a la religión sin fe (terapia social), luego a la negación del meta-relato (vida eterna, reino de los cielos), y finalmente a ver a Cristo como un simple caudillo de libertad y salvación social. En otras palabras, salir en la noche a darles una taza de café a los indigentes puede ser algo bien cristiano, pero todo ello será inútil, si el evangelio no es el propósito esencial de aquella acción “social”, pues el hombre no necesita liberación social, sino espiritual. Ahora, notando nuevamente el postulado clímax de la cobeligerancia: —“...la cobeligerancia es un medio estratégico para lograr cambios sociales.”— claramente también, exhibe un idealismo escatológico. ¿Será que F. Schaeffer, al igual que Agustín de Hipona —y la iglesia católica— esperaba la "ciudad de Dios" aquí y ahora? Es evidente que la realidad mundial confirma la doctrina escrituraria de los últimos tiempos, lo cual nos enseña que ninguna acción cobeligerante, ni un énfasis social del cristianismo traerán el reino literal de Cristo a la tierra. El mundo está en decadencia constante, y el cristiano no debe confundir su labor, una labor esencialmente espiritual, no social. En efecto, no vivimos en tiempos donde el calvinismo afectó todas las esferas del quehacer social, vivimos en las últimas etapas de los últimos tiempos, en donde el ateísmo, la amoralidad, la corrupción, el ecumenismo y toda la decadencia moral del hombre, serán la ante-sala del arrebatamiento.




Bibliografía

Strange, Daniel 2005. Artículo: “La cobeligerancia y la gracia común ¿Puede el enemigo de mi enemigo ser mi amigo?” volumen 14, número, septiembre 2005.  Traducido por Manuel Serrano y Mayra Ileana Urízar de Ramírez.

Bravo S. Jonathan 2012. Departamento de Historia. El proceso evangélico: Las Iglesias Evangélicas chilenas durante el Gobierno Militar 1973-1978.  Tesina para lograr el grado de licenciado en historia, Universidad Alberto Hurtado, Santiago, Chile.


sábado, 13 de agosto de 2016

Libro recomendado:“Porque el tiempo sí está cerca” John Macarthur. Breve reseña.

Por Germán Estobar


“Porque el tiempo sí está cerca” (2009), Because the Time is Near en inglés, es el título del libro del Pastor y Maestro de la iglesia Grace Community Church, John MacArthur, publicado en español por Editorial Portavoz. En él, se propone dar una exhaustiva y profunda explicación al libro del Apocalipsis, destacando una y otra vez la realidad de que el fin del mundo, debe siempre ser para el cristiano, cualquier cosa, menos terrible. Al contrario, debe ser la más anhelada y expectante ilusión.

         En palabras de su mismo autor, “Los que pasan por alto Apocalipsis se pierden un rico tesoro de la verdad divina. Apocalipsis ofrece una elevada perspectiva de la Palabra inspirada de Dios. Reclama para sí mismo la inspiración divina, y 278 de sus 404 versículos aluden a pasajes del Antiguo Testamento. Apocalipsis revela a Dios el Padre en toda su gloria y majestad […]”. (pg. 7)

        Realizando su habitual metodología, el pastor MacArthur hace un recorrido por el libro de Apocalipsis versículo a versículo, dividiendo la totalidad del libro en 3 grandes secciones: Las cosas que has visto, Las cosas que son, Las cosas que han de ser después de estas. El texto entrega herramientas en cuanto a su interpretación, existiendo la conciencia y transparencia del autor al exponer cada una de ellas, las diferentes escuelas interpretativas, fecha y autor.

        El pastor MacArthur en su obra, no busca alimentar el morbo de sus lectores enfocando su atención en elementos secundarios como las bestias, sus números de cabezas, los 144.000 judíos o el milenio. El enfoque principal es la gloria del Hijo, de tapa a tapa en el libro usted encontrará el énfasis en mencionar al Cordero de Dios como el único capaz y digno de ejercer juicio sobre todo el mundo, mientras la gloria de los escogidos descansa en el Hijo mismo, único digno y dueño de recibir la honra. Pese a los momentos complejos y acontecimientos trágicos narrados en el libro de Apocalipsis y explicados en “Porque el tiempo sí está cerca”, se destaca la realidad de que todo enemigo de Dios se arrodillará ante Él y su novia amada será satisfecha en justicia y presentada sana y salva ante su novio para vivir eternamente con Él. La obra incesante de Dios por salvar pecadores es una noticia reconfortante al creyente, que exalta la maravilla y el amor de Dios por el mundo.

        “En las últimas palabras que se registran en las Escrituras, el Señor Jesucristo, el que da testimonio de estas cosas, afirma: “Ciertamente vengo en breve”. Su venida es inminente, tal como enseña Apocalipsis y los demás escritos del Nuevo Testamento.” (pg. 327) Es sin duda esta maravillosa verdad la que debe motivar a cada nacido de nuevo a predicar el Evangelio en un mundo sombrío como el que vivimos. Parafraseando lo dicho por Joni Eareckson Tada, comentarista de esta obra, las palabras del pastor MacArthur y el énfasis de su escrito, brillan en la oscuridad y ofrecen esperanza para la época oscura en la que nos encontramos. (Contraportada) Hay certeza de la existencia de Dios, hay certeza de la venida de Su Hijo a ser propiciación por nuestros pecados, hay certeza de la muerte de Su hijo, y hay certeza de la resurrección gloriosa de Su Hijo, por ello, hay certeza de Su retorno, La iglesia debe predicar el Evangelio, mientras no cesa de decir “Amén. Ven. Señor Jesús” (Apocalipsis 22:20, LBLA).

         En “Porque el tiempo sí está cerca” usted encontrará la siempre clara y exhaustiva exposición del pastor John MacArthur quien con su vasta experiencia en el servicio fiel al Señor, deja a nuestra disposición un documento no lejano a lo que podría ser una tras otra predicación, en la que la iglesia pueda ser edificada, alimentada y maravillada en su Creador y Salvador. No es un libro frío, son buenas noticias, verdaderas maravillosas noticias. En palabras del mismo pastor MacArthur “[…] el libro de Apocalipsis merece proclamación inmediata porque el tiempo sí está cerca. Tal como dijo el ángel a Juan en el último capítulo de Apocalipsis: “No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca (22:10).” (pg. 321)

         Este libro le permite estudiar la segunda venida de Cristo, quien en Sus propias palabras, asegura que esa misma segunda venida, es verdadera e inminente.    
           









Libro recomendado:“Porque el tiempo sí está cerca” John Macarthur. Breve reseña.

Por Germán Estobar


“Porque el tiempo sí está cerca” (2009), Because the Time is Near en inglés, es el título del libro del Pastor y Maestro de la iglesia Grace Community Church, John MacArthur, publicado en español por Editorial Portavoz. En él, se propone dar una exhaustiva y profunda explicación al libro del Apocalipsis, destacando una y otra vez la realidad de que el fin del mundo, debe siempre ser para el cristiano, cualquier cosa, menos terrible. Al contrario, debe ser la más anhelada y expectante ilusión.

         En palabras de su mismo autor, “Los que pasan por alto Apocalipsis se pierden un rico tesoro de la verdad divina. Apocalipsis ofrece una elevada perspectiva de la Palabra inspirada de Dios. Reclama para sí mismo la inspiración divina, y 278 de sus 404 versículos aluden a pasajes del Antiguo Testamento. Apocalipsis revela a Dios el Padre en toda su gloria y majestad […]”. (pg. 7)

        Realizando su habitual metodología, el pastor MacArthur hace un recorrido por el libro de Apocalipsis versículo a versículo, dividiendo la totalidad del libro en 3 grandes secciones: Las cosas que has visto, Las cosas que son, Las cosas que han de ser después de estas. El texto entrega herramientas en cuanto a su interpretación, existiendo la conciencia y transparencia del autor al exponer cada una de ellas, las diferentes escuelas interpretativas, fecha y autor.

        El pastor MacArthur en su obra, no busca alimentar el morbo de sus lectores enfocando su atención en elementos secundarios como las bestias, sus números de cabezas, los 144.000 judíos o el milenio. El enfoque principal es la gloria del Hijo, de tapa a tapa en el libro usted encontrará el énfasis en mencionar al Cordero de Dios como el único capaz y digno de ejercer juicio sobre todo el mundo, mientras la gloria de los escogidos descansa en el Hijo mismo, único digno y dueño de recibir la honra. Pese a los momentos complejos y acontecimientos trágicos narrados en el libro de Apocalipsis y explicados en “Porque el tiempo sí está cerca”, se destaca la realidad de que todo enemigo de Dios se arrodillará ante Él y su novia amada será satisfecha en justicia y presentada sana y salva ante su novio para vivir eternamente con Él. La obra incesante de Dios por salvar pecadores es una noticia reconfortante al creyente, que exalta la maravilla y el amor de Dios por el mundo.

        “En las últimas palabras que se registran en las Escrituras, el Señor Jesucristo, el que da testimonio de estas cosas, afirma: “Ciertamente vengo en breve”. Su venida es inminente, tal como enseña Apocalipsis y los demás escritos del Nuevo Testamento.” (pg. 327) Es sin duda esta maravillosa verdad la que debe motivar a cada nacido de nuevo a predicar el Evangelio en un mundo sombrío como el que vivimos. Parafraseando lo dicho por Joni Eareckson Tada, comentarista de esta obra, las palabras del pastor MacArthur y el énfasis de su escrito, brillan en la oscuridad y ofrecen esperanza para la época oscura en la que nos encontramos. (Contraportada) Hay certeza de la existencia de Dios, hay certeza de la venida de Su Hijo a ser propiciación por nuestros pecados, hay certeza de la muerte de Su hijo, y hay certeza de la resurrección gloriosa de Su Hijo, por ello, hay certeza de Su retorno, La iglesia debe predicar el Evangelio, mientras no cesa de decir “Amén. Ven. Señor Jesús” (Apocalipsis 22:20, LBLA).

         En “Porque el tiempo sí está cerca” usted encontrará la siempre clara y exhaustiva exposición del pastor John MacArthur quien con su vasta experiencia en el servicio fiel al Señor, deja a nuestra disposición un documento no lejano a lo que podría ser una tras otra predicación, en la que la iglesia pueda ser edificada, alimentada y maravillada en su Creador y Salvador. No es un libro frío, son buenas noticias, verdaderas maravillosas noticias. En palabras del mismo pastor MacArthur “[…] el libro de Apocalipsis merece proclamación inmediata porque el tiempo sí está cerca. Tal como dijo el ángel a Juan en el último capítulo de Apocalipsis: “No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca (22:10).” (pg. 321)

         Este libro le permite estudiar la segunda venida de Cristo, quien en Sus propias palabras, asegura que esa misma segunda venida, es verdadera e inminente.    
           









miércoles, 3 de agosto de 2016

Libro recomendadísimo: “¿Vivo o muerto?” por J.C. Ryle


Una mirada precisa de la ambigüedad "evangélica", escribe J.C. Ryrie:

 «“Solo vive aquel que para Dios vive, y todos los demás muertos están”. Esta es la verdadera explicación de la condición humana cuando los pecados no se sienten, los sermones no se escuchan, los buenos consejos no se siguen, el evangelio es ignorado, cuando no se renuncia al mundo, la cruz no se lleva, ni se deja a un lado la voluntad propia, ni se abandonan las malas costumbres, cuando apenas se lee la Biblia y las rodillas nunca se doblan para orar. ¿Por qué sucede todo esto en todas partes? La respuesta es sencilla: Los hombres están muertos. Esta es la verdadera versión de la lista de excusas que tantos hacen. Algunos no tienen preparación, y otros no tienen tiempo. Algunos están obsesionados con sus negocios y el dinero, y algunos con su pobreza. Algunos sufren dificultades en su familia y otros con su salud. Algunos tienen problemas que les impiden responder a su llamamiento que, según dicen, los demás no comprenden; y otros tienen inconvenientes en el hogar y esperan que de algún modo se solucionen. Pero Dios tiene una descripción muy breve en la Biblia para todos ellos. Dice: Están muertos. Si germinara la semilla de la vida espiritual en ellos, sus excusas pronto desaparecerían. Esta es la verdadera explicación de muchas cosas que quebrantan el corazón del pastor que es fiel a Dios. Muchos a su alrededor nunca asisten a un culto. Algunos asisten tan esporádicamente que resulta claro que no le dan importancia. Muchos asisten una vez el domingo cuando bien pudieran hacerlo dos veces. Muchos nunca participan de la mesa del Señor ni de ningún medio de gracia entresemana. ¿Y por qué es esto? Con frecuencia, con demasiada frecuencia, hay solo una respuesta posible: Están muertos. […] No es solo en los cementerios que encontramos a los muertos; hay demasiados dentro de nuestras iglesias y cerca de nuestros púlpitos, demasiados en los bancos y asientos. El mundo es como el valle en la visión de Ezequiel: “Lleno de huesos… muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera” (Eze. 37:1-2). Hay almas muertas en todas nuestras congregaciones y por las calles. Es prácticamente imposible encontrar una familia en que todos sus integrantes anden en los caminos del Señor, prácticamente imposible encontrar un hogar en que no haya un muerto. ¡Pongamos nuestra atención en nuestro hogar y busquemos e investiguemos la realidad! Pongámonos a prueba nosotros mismos. ¿Estamos vivos o muertos?» (J.C. Ryle página 5).


Léelo completo aquí, quizás estás muerto y no lo sabes.

Libro recomendadísimo: “¿Vivo o muerto?” por J.C. Ryle


Una mirada precisa de la ambigüedad "evangélica", escribe J.C. Ryrie:

 «“Solo vive aquel que para Dios vive, y todos los demás muertos están”. Esta es la verdadera explicación de la condición humana cuando los pecados no se sienten, los sermones no se escuchan, los buenos consejos no se siguen, el evangelio es ignorado, cuando no se renuncia al mundo, la cruz no se lleva, ni se deja a un lado la voluntad propia, ni se abandonan las malas costumbres, cuando apenas se lee la Biblia y las rodillas nunca se doblan para orar. ¿Por qué sucede todo esto en todas partes? La respuesta es sencilla: Los hombres están muertos. Esta es la verdadera versión de la lista de excusas que tantos hacen. Algunos no tienen preparación, y otros no tienen tiempo. Algunos están obsesionados con sus negocios y el dinero, y algunos con su pobreza. Algunos sufren dificultades en su familia y otros con su salud. Algunos tienen problemas que les impiden responder a su llamamiento que, según dicen, los demás no comprenden; y otros tienen inconvenientes en el hogar y esperan que de algún modo se solucionen. Pero Dios tiene una descripción muy breve en la Biblia para todos ellos. Dice: Están muertos. Si germinara la semilla de la vida espiritual en ellos, sus excusas pronto desaparecerían. Esta es la verdadera explicación de muchas cosas que quebrantan el corazón del pastor que es fiel a Dios. Muchos a su alrededor nunca asisten a un culto. Algunos asisten tan esporádicamente que resulta claro que no le dan importancia. Muchos asisten una vez el domingo cuando bien pudieran hacerlo dos veces. Muchos nunca participan de la mesa del Señor ni de ningún medio de gracia entresemana. ¿Y por qué es esto? Con frecuencia, con demasiada frecuencia, hay solo una respuesta posible: Están muertos. […] No es solo en los cementerios que encontramos a los muertos; hay demasiados dentro de nuestras iglesias y cerca de nuestros púlpitos, demasiados en los bancos y asientos. El mundo es como el valle en la visión de Ezequiel: “Lleno de huesos… muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera” (Eze. 37:1-2). Hay almas muertas en todas nuestras congregaciones y por las calles. Es prácticamente imposible encontrar una familia en que todos sus integrantes anden en los caminos del Señor, prácticamente imposible encontrar un hogar en que no haya un muerto. ¡Pongamos nuestra atención en nuestro hogar y busquemos e investiguemos la realidad! Pongámonos a prueba nosotros mismos. ¿Estamos vivos o muertos?» (J.C. Ryle página 5).


Léelo completo aquí, quizás estás muerto y no lo sabes.