Buscar este blog

sábado, 17 de octubre de 2026

¿Hechos 15 una defensa para el congregacionalismo deliberante?

 Por J.A. Torres Q (M.A)


El caso de Hechos 15

Según Benjamín Merkel, el congregacionalismo deliberante* también se hace patente en Hechos 15, aunque su explicación es escueta, señala que le pareció a los apóstoles y a los ancianos, “con toda la iglesia” elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé (Merkle 2012:35*,38). ¿Es hechos 15 un caso para el congregacionalismo deliberante? Para responder a estas preguntas dividiremos la perícopa en escenas. Sin embargo, nuevamente recalcamos, el caso de hecho 15 al igual que los otros casos son parte de los hechos de la iglesia en desarrollo. Eventos únicos que son descritos por Lucas desde el punto de vista descriptivo, esto significa que no estamos aquí en frente de una explicación prescriptiva de la eclesiología del NT, sino, a un antecedente histórico de cómo la creciente iglesia tuvo que hacer frente a uno de los primeros problemas doctrinales de la iglesia. Bajo este marco es que se pueden hacer ciertas afirmaciones eclesiológicas, pero, no así, armar un caso sólido al respecto, ya que no es el propósito de Lucas.  Las escenas que analizaremos serán las siguientes.  

 

Primera escena

Hechos 15:1-2

Pablo y Bernabé confrontan a los judaizantes

 

 

Segunda escena

Hechos 15:3-5

Pablo y Bernabé son enviados a Jerusalén

 

 

Tercera escena

Hechos 15:6-11

Pedro (en Jerusalén) presenta defensa

 

 

Cuarta escena

Hechos 15:12

Pablo y Bernabé confirman la defensa de Pedro

 

 

Quinta escena

Hechos 15:13-21

La intervención autoritativa  de Santiago

 

 

Secta escena

Hechos 15:22-27

La comisión de la asamblea

 

 

Séptima escena

Hechos 15:28-29

La decisión del Concilio comunicado 

 

a. Primera escena Hechos 15:1-2

 

“1 Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. 2 Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión” (Hec. 15:1-2)

El Concilio se convoca por una situación delicada y, de hecho, contraria al evangelio; la insistencia de algunos judaizantes que exigían a los hermanos a circuncidarse (cf. Gál. 2:4,12), bajo el pretexto de que, si no lo hacían, no podían ser salvos. Cabe señalar que, desde el comienzo de la iglesia, la doctrina se estableció como un elemento no transable; y, por cierto, lo que estaba en juego era un asunto soteriológico (Marguerat 2020:119). En primera instancia, Lucas señala que quienes “rebatieron” a estos judaizantes por medio de una “discusión” (στάσις[1] [stásis]) y “contienda” (συζήτησις[2] [sudzétesis]) “no pequeña” (οὐκ ὀλίγης → un lílote[3]) fueron Pablo y Bernabé, cuya prerrogativa ya había sido establecida por el propio Espíritu Santo (Hec. 13:1-2). En otras palabras, este nuevo acontecimiento que involucraba la salud y doctrina de la iglesia, no fue abordado en primera instancia por la asamblea, sino, por aquellos que ya habían sido designados para dirigir las cuestiones que el propio Espíritu Santo ya había previsto (Hec. 13:2).

Lo segundo que se observa en esta primera escena, es que “se dispuso” que los mismo que habían hecho defensa —Pablo y Bernabé, más otros hermanos— fuesen a Jerusalén para tratar este asunto con los apóstoles y ancianos (Hec. 15:2b). ¿Quién dispuso esta comisión? Según los vs. 24-25 fueron encomendados por los apóstoles, los ancianos, y añade Lucas, “con toda la iglesia”. Algo más veremos de esto último, baste decir hasta aquí, que, en esta primera escena, no encontramos un congregacionalismo desarrollado y deliberante. Por el contrario, aunque la iglesia aún está en pañales administrativos, es siempre dirigida por el Espíritu Santo por medio de los apóstoles y ancianos (Hec. 15:2, 6, 7, 12, 13, 19, 22).


b. Segunda escena Hechos 15:3-5

 

“3 Ellos, pues, habiendo sido encaminados por la iglesia, pasaron por Fenicia y Samaria, contando la conversión de los gentiles; y causaban gran gozo a todos los hermanos. 4 Y llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia y los apóstoles y los ancianos, y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos. 5 Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.” (Hec. 15:3-5)

          En esta segunda escena, Lucas hace alusión al viaje de los encomendados a Jerusalén y el itinerario que usaron Pablo y Bernabé y la recepción en su destino, así, mientras viajaban iban informando las conversiones de los gentiles, motivo de alegría para todos (Hec. 14:27). En estos dos versículos se hace mención a la iglesia (ἐκκλησία) dos veces. Lucas señala que la iglesia de Antioquía los “encaminó”[4] (vs. 3) y la iglesia de Jerusalén los “recibió” (vs. 4). Es evidente a leer estas referencias que la iglesia fue participe de este Concilio. Sin embargo, es importante notar bien que, en ambos casos, la iglesia de Antioquía como la de Jerusalén, hasta aquí, son participantes del proceso, no así, deliberantes ya que, el sentido de encaminar προπέμπω (propémpo) tiene aquí el sentido de “ayudar a una persona en su camino, proveyéndole de todo lo necesario para su viaje”, como en Rom. 15:24; 1 Cor. 16:6; 2 Cor. 1:16; Tito 3:13; 3 Juan 6 (Spence-Jones ed. 1909:2; así tb. Tuggy 2003:817) y la idea de “recibir” (vs. 4) simplemente subraya el hecho de que la iglesia de Jerusalén —a pesar de los opositores de allí— recibió a los delegados apostólicos de manera calurosa. 

 

c.   Tercera escena Hechos 15:6-12

 

“6 Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto. 7 Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen. 8 Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo lo mismo que a nosotros; 9 y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones.10 Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? 11 Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos. 12 Entonces toda la multitud calló, y oyeron a Bernabé y a Pablo, que contaban cuán grandes señales y maravillas había hecho Dios por medio de ellos entre los gentiles” (Hec. 15:6-12)

          La tercera escena sigue el relato, trasladándonos a Jerusalén (vs. 2,4) allí, se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer (εἴδω) este asunto (λόγος). En esta perícopa implícitamente sabemos que la iglesia está siendo participe de este asunto (cf. Hec. 15:12, 22), sin embargo, Lucas explícitamente señala que se reunieron “…los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto” (Hec. 15:6a), esto es, los que deliberan la cuestión, no es la congregación[5], sino, los apóstoles y ancianos, bien señala el profesor Darrell L. Bock: “La participación de toda la comunidad es similar a la de Hechos 6:1–2, pero hay una diferencia. Aquí son los apóstoles y los ancianos quienes deliberan, mientras que en Hechos 6 solo los apóstoles están involucrados.” (Bock 2007:499). La escena sigue con la vocería de Pedro, quien después de “mucha discusión”[6] con los judaizantes —que, seguramente también fueron a Jerusalén (Hec. 15:1-2)— con quienes ya habían tenido una “discusión y contienda no pequeña” se levantó para dirimir el asunto de manera apostólica, retórica y deliberativa. Y, como señala Marguerat, el discurso de Pedro fue una apologética deliberativa dividido en cuatro partes (Marguerat 2020:121), a saber.

 

Exordio (b7). Legitimación de orador: Dios, yo y ellos (gentiles)

Narración (8-9). Recuerdo de la acción de Dios: Ellos y nosotros.

Argumentación (10). Consecuencia ética: Nosotros.

Conclusión (11). Enunciando soteriológico final: Nosotros ellos.

          Nuevamente Lucas subraya la preponderancia de Pedro en esta primera etapa del avance de la iglesia. Marguerat es notable al especificar la primera parte del breve discurso —el exordio— de Pedro como la “legitimación” del orador ya que, por medio de esta autoridad primero, aborda a sus oyentes de manera exhortativa (“Varones hermanos, vosotros sabéis…” vs. 7), y deja de manifiesto que Dios escogió que los gentiles —añaden Pedro— διὰ τοῦ στόματός μου ἀκοῦσαι literalmente que “por medio de mi boca oyeran”.  El antecedente que usa Pedro, la Narración (8-9) establece el argumento histórico de su discurso lo cual incluye los hechos ocurridos en la conversión de los gentiles en Cesarea en casa de Cornelio (Hec. 10).

          La argumentación misma del discurso de Pedro es teológicamente contundente ya que se fundamenta en los que Dios mismo ha hecho y ha revelado expresamente a la iglesia, 1) que Él mismo escogió que los gentiles oyeran el evangelio “por boca de Pedro” 2) determinó que no sólo oyesen, sino también que creyeran (cf. Hec. 2:47; 10:44-48; 13:48; 18:26-28) 3) además, Dios mismo les dio testimonio dándoles el Espíritu Santo de la misma manera que lo hizo con los judíos creyentes y 4) no hizo ninguna distinción entre judíos y gentiles (cf. Hec. 10:34-35), ya que de la misma manera que hizo con los judíos que creyeron, purificó a sí mismo los corazones de los gentiles (Gál. 2:16; Rom. 3:30) 5) aparte de esta explicación teológica del asunto, Pedro con la autoridad apostólica que Cristo mismo le dio, exhortó agudamente a los presentes por medio de un tratamiento directo, como señala notablemente Marguerat, Pedro «…vuelve al “nosotros” judeocristiano y acusa: puesto que Dios (y no Pedro) ha tomado la iniciaba, ¿qué derecho hay a oponerse?» Y, de hecho, Pedro claramente señala que oponerse a la decisión de Dios de incluir a los gentiles en Su salvación es lisa y llanamente “tentar” (πειράζω) a Dios, “desafiar”[7] a Dios, incluso, “provocar” a Dios y aquí, tentar a Dios consiste en resistir la acción del Espíritu Santo como lo hicieron Ananías y Safira (Marguerat 2020:124 así tb. [Bock 2007:501[8]]).

 

          El caso de los judaizantes no deja de ser curiosamente contradictorio, ya que ellos creyendo defender la “Ley” de Dios, estaban yendo en contra del legislador mismo de la Ley, Dios mismo. Y bien añade Millos: “Todos los judaizantes se estaban negando a seguir lo que Dios había determinado, para establecer sus propias determinaciones” (Millos 2013:1081). La conclusión (11) de Pedro es rotunda: “Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos.” (Hec. 15:11). En 10:34 Pedro dijo, —en singular— “En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas” (Hec. 10:34) pero aquí usa el plural, “antes creemos” de manera retórica, más que apuntando hacia un congregacionalismo inherente, hacia un consenso soteriológico, esto es: Ahora, todos los creyentes comprendemos y creemos que Dios no hace acepción de persona, sino que todo aquel que “por”[9] (διὰ) la gracia se aferra a Cristo, será salvo, sea este judío o gentil. Darrell L. Bock añade:

 

“…Suena casi como una confesión de fe. La salvación es por gracia mediante la obra de Jesús. Esto implica que la salvación no es por obras de la ley, como exigiría el grupo quejumbroso de los fariseos. La referencia a la gracia o don de Dios se antepone en la construcción griega para enfatizar. La gracia de Dios, en relación con el Señor Jesús, ha abierto el camino para que tanto judíos como gentiles experimenten la bendición de Dios.” (Bock 2007:502)

          Finalmente, esta escena termina con la intervención de Bernabé y Pablo, que de algún modo concreto confirmaron el breve discurso de Pedro contando “cuán grandes señales y maravillas había hecho Dios por medio de ellos entre los gentiles” (Hec. 15:12). Recordemos que en esta escena la reunión fue limitada a los apóstoles y los ancianos (Millos 2013:1084; así tb. [Bock 2007:499]) de manera que, terminada esta discusión en la que Pedro fue el orador, intervienen Bernabé y Pablo en el asunto como testigos de lo que recién había explicado Pedro. Spence y Jones subrayan bien la conducta de la asamblea señalando que, en contraste a los ruidosos interrogatorios y disputas de la discusión [entre los apóstoles y ancianos], la “multitud” guardó silencio para escuchar el testimonio de los misioneros (Spence-Jones ed. 1909:2). En esta tercera escena entonces, claramente vemos que la asamblea participa del proceso, pero hasta aquí, no es deliberante, sino, testimonial y discípulos, ya que tanto Pedro como Bernabé y Pablo por medio de sus explicaciones, estaban adoctrinando a la “iglesia” (vs. 3,4,22) reunida (MacArthur 2014:381).


d.  Cuarta escena Hechos 15:13-21


“13 Y cuando ellos callaron, Jacobo respondió diciendo: Varones hermanos, oídme. 14 Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre. 15 Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: 16 Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar, 17 Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre, 18 Dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos. 19 Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, 20 sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre. 21 Porque Moisés desde tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas, donde es leído cada día de reposo.” (Hec. 15:13-21)

          La cuarta escena nos introduce al discurso de Santiago —el hermano del Señor (1:14)— ya considerado como un líder prominente de la iglesia de Jerusalén (cf. Hec. 12:17) inmediatamente después de que Bernabé y Pablo terminaron de hablar, Santiago toma el “micrófono” y desde el comienzo de su discurso toma la prerrogativa, pero, no sólo como un simple “moderador” (Stott), sino, con una autoridad marcada, Millos señala, “El presidente inicio su exposición…” (Millos 2013:1087). Ben Witherington III señala que Santiago aquí no es un simple retórico, es de hecho un juez con autoridad[10] que dio un fallo que finalmente resolvió el asunto (Witherington III 2022:641 así tb. Marguerat 2007:128), lo cual Pedro hizo por medio de otro discurso retórico deliberativo similar al de Pedro (15:7-11) que se puede dividir en cuatro partes.

 

Exordio (vs. 13). Llamado: Oídme. 

Narración (vs. 14). Confirmación: Simón Pedro.

Argumentación (15-18). Fundamento: La Escrituras.

Conclusión (19-21). Decisión.

          Lo primero que hace Santiago entonces, —el exordio— es hacer un llamado autoritativo: “Varones hermanos, oídme” una expresión imperativa ἀκούσατέ μου· lit.: “óigame a mí”.   En segundo lugar, Santiago al igual que Bernabé y Pablo, confirman los hechos apostólicos, dando consenso a la evidencia, pero también, confirmando la autoridad apostólica. El tratamiento de Santiago a Pedro como Simón (Συμεὼν 15:14) es intencional, ya que el nombre Simeón era apropiado frente a una audiencia judía (Millos 2013:1087). Para Santiago, lo que Dios ha revelado por medio de la experiencia de Pedro es que ha visitado a los gentiles, para tomar de estos, “pueblo”[11] (λαός) para su nombre (15:14). Interesante es la puntualización de Santiago, Dios ha visitado por primera vez a los gentiles para λαβεῖν ἐξ ἐθνῶν λαὸν lit.: “tomar de [entre] gentiles pueblo”, una aclaración soteriológica que subraya la elección de Dios, pero también, al usar la expresión “pueblo” (λαός) para su nombre, como otra manera de subrayar lo había enseñado a Pedro (Hec. 10:34) sobre Dios, quien no hace acepción de personas y aun, puede llamar pueblo al no pueblo (cf. Ose. 1:10; 2:23; Zac. 2:11-15; Hec. 18:10; Rom. 9:25; 1 Ped. 2:10).

 

Tercero, Santiago fundamenta toda su alocución, por medio de las Escrituras. Sin embargo, el uso que hace Santiago de Amós, específicamente, no lo ve como el cumplimiento de la cita aludida, sino, citando a su manera la LXX[12] demuestra que lo acontecido es un hecho que “concuerda” (συμφωνοῦσιν[13] [sumfonusin]) con lo profetizado o está en sintonía con lo que dijo Amós (Amo. 9:11-12) (v. Millos 2013:1092). Pero, como puede notar el lector, Santiago no cita directamente el texto hebreo, y, de hecho, tampoco hace una lectura textual de la LXX, sino que, inspirado por el Espíritu Santo adapta la LXX, para establecer que “después de esto” —y no “en aquel día” (BHS/LXX)— ambos “pueblos” gentiles como judíos adorarían juntos al Señor y justamente, esto estaba ocurriendo delante de los ojos de todos ellos. Hay que notar que los ajustes que hace Santiago del texto hebreo (“para que posean el resto de Edom” como se promete también en Abdías 17-20), no eliminan tales determinaciones de YHVH, ya que su intención fue subrayar aquello que ahora, estaba concordando con la profecía, que los gentiles se estaban convirtiendo y siendo integrados a la salvación. De algún modo concreto Santiago aquí estaba confirmando la extensión universal de la elección divina (Marguerat 2020:129) que los profetas habían predicho.

La idea es, si los gentiles ya han sido abiertamente aceptos por Dios, ¿por qué algunos se oponen? ¿Por qué otros quieren imponer sobre ellos cargas que Dios no les ha pedido? ¿No estaba esto predicho por los profetas? Segundo, la intención de Santiago al señalar que la “tienda” de David había de ser reconstruida, no apunta al templo, sino, al reino prometido (2 Sam. 7:14s) que ahora había irrumpido por medio del segundo David, el Señor Jesucristo, pero, en su sentido espiritual[14] (cf. “¿Restaurarás el reino a Israel ahora?...” Mt. 24:5). Como se puede observar claramente, el papel de Santiago en este Concilio no solo fue testimonial, por el contrario, fue desde el comienzo hasta el final, obispalmente directivo, teológico y normativo para la iglesia. Esto se hace aún más patente en la conclusión del discurso de Santiago, el que hace por medio de una expresión enfática “yo juzgo” (ἐγὼ κρίνω)[15] (así tb. Marguerat 2020:132; Beyer 2006:2).


     Διὸ     ἐγὼ κρίνω  μὴ παρενοχλεῖν τοῖς ἀπὸ τῶν ἐθνῶν    ἐπιστρέφουσιν ἐπὶ τὸν θεόν· 

 

por lo cual    yo juzgo      no     molestar     a los    de los    gentiles    que se convierten   a Dios (vs. 19)

          Pero esto no es todo, además, el versículo añade una segunda orden de Santiago, en vez de molestar a los gentiles, “sino” o, por el contrario (ἀλλὰ) que se escriba una carta para ellos con “nuestra decisión” que finalmente, es la prescripción de Santiago que todos aceptan como la dirigida por Dios. En otras palabras, hasta aquí, no hay algún tipo de congregacionalismo deliberante, ni mucho menos, “democrático”; por el contrario, lo que Lucas revela aquí, es una especia de plantilla de un proto-modelo episcopal presbiteriano por medio de las tres columnas de la iglesia, Santiago, Pedro y Juan* (Hec. 1-8*, así, 1:13; 3:1-11; 4:1-21; 8:14-17; Gál. 2:9), a quienes se añadieron Pablo y Bernabé (cf. Hec. 13:1-3, 7,43, 46; 14:12, 14; 15:2, 12, 22, 25, 35,36) quienes también llegaron a ser líderes de la iglesia, en especial, Pablo. La decisión final, el contenido de la carta: “…que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre.” (Hec. 15:20).


e.   Quinta escena Hechos 15:22-27

 

“22 Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos; 23 y escribir por conducto de ellos: Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud. 24 Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, 25 nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, 26 hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. 27 Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo.” (Hec. 15:22-27)

La penúltima escena es sin duda participativa, ya que después que los apóstoles y ancianos sesionaron y Santiago formuló la decisión final, la asamblea en pleno se remitió a asentir la decisión de Santiago, la cual también fue confirmada por los apóstoles y los ancianos “con” toda la iglesia. La redacción de Lucas vuelve a subrayar el lugar de la iglesia en la naciente estructura de la eclesiología del NT.


          Como se puede observar con un poco más de claridad en el diagrama, Lucas subraya un patrón claro de subordinación de la iglesia a los líderes del Concilio. La decisión dice Lucas, les pareció bien primero, a los apóstoles y a los acianos, “con” (σὺν) “toda la iglesia”. Nótese, la iglesia no está ajena al proceso, sin embargo, no fue deliberante, sino, simplemente “co-confirmante”. Esto es, si existe algo así como un congregacionalismo conciliar, sigue siendo lo que el libro de Hechos presenta, un congregacionalismo participativo subordinado, no así, deliberante o democrático.  Lo que sigue después, la elección de Judas (Barsabás) y Silas, la carta misma, y el remitente de la carta, no cambian está implícita estructura de autoridad, ya que, el vs. 23 no dice “y escribir por conducto de ellos:


  1. Los apóstoles
  2. y los ancianos
  3. y los hermanos (la iglesia), a los hermanos de entre los gentiles” (RV60), sino, “y escribir por mano de ellos”:

 

Οἱ ἀπόστολοι καὶ οἱ πρεσβύτεροι ἀδελφοὶ  τοῖς κατὰ τὴν Ἀντιόχειαν καὶ Συρίαν καὶ Κιλικίαν

 

 

Los apóstoles y   los ancianos   hermanos  a los [hermanos] de Antioquía   y    Siria    y    Cilicia…  vs. 23[16]

          Nuevamente, no se trata de que la decisión conciliar fue una determinación de los apóstoles y los ancianos como también, de la iglesia, sino, de los apóstoles y los ancianos, como señala Millos: “La consulta había sido remitida no a toda la iglesia, sino a los apóstoles y ancianos (vv. 2)” (Millos 2013:1106). La iglesia aquí entonces, no es deliberante, ni tampoco autoritativa, y, aunque implícitamente es participante lo es testimonial, y nuevamente, subordinada. Así también añade Millos: “No cabe duda que toda la iglesia estuvo presente tanto al principio del concilio, como en el final del mismo, pero, siendo un asunto de doctrina, esto es, una consulta doctrinal, no cabe una votación general de la iglesia, porque lo que se pide es una determinación de fe, que es potestiva de los líderes, esencialmente de los apóstoles. Los que dieron solución al problema y, por tanto, deben suscribir el acuerdo son los apóstoles y los ancianos” (Millos 2013:1106 así tb. [Witherington III[17] 2022:661]).

          En 15:24 se vuelve a mencionar la influencia de los judaizantes (cf. Hec. 15:1) pero también, la sanción apostólica del caso: “Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley”. Al igual que en 15:6,7,11, 12 y 13-19 es evidente la dirección apostólica del Concilio (“nosotros” vs. 24), y se vuele a subrayar en la expresión “nos ha parecido bien…”[18] —a los apóstoles y los ancianos (así, Millos 2013:1109; Kistemaker 2007:600)— “habiendo llegado a un acuerdo” (así Bock 2007:512)[19] ¿Quién? Los apóstoles y los ancianos y así también, “así que [nosotros] enviamos…” a Judas y a Silas (15:27), con Bernabé y Pablo (15:25); nuevamente los apóstoles y los ancianos. Hasta aquí, ya vemos un patrón: Los apóstoles y los ancianos son los que dirigen y toman las decisiones, mientras tanto la congregación apoya (15:3-4), asiente (15:12), y se suman (15:22) a las decisiones, pero, de manera subordinada.


f.   Sexta escena Hechos 15:28-29


“28 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: 29 que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien” (Hec. 15:28-29)

          La conclusión del Concilio, el “decreto apostólico” (Marguerat 2020:140) finaliza con ἔδοξεν γὰρ (edoxen gar) “porque pareció” un decreto divino compartido. Porque primero, “ha parecido bien al Espíritu Santo” y “a nosotros”, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias y de hecho, obligatorias (ἐπάναγκες) señala Bruce (Bruce 1990:346; así tb. Brannan[20]) (Hec. 15:28). El decreto final y, de hecho, todo el proceso siempre estuvo bajo el control de Dios, el Espíritu Santo. Sin embargo, la expresión “nos ha parecido bien” involucra a los apóstoles y los ancianos, como quienes finalmente llevaron las decisiones[21] finales del Concilio, bajo la dirección del Espíritu Santo; como señala el profesor Millos: “La tercera Persona divina, como Vicario de Cristo, está para conducir la acción de la Iglesia. Anteriormente había señalado a Bernabé y a Pablo para la obra misionera (13:2), ahora pone en el corazón de los líderes el consenso alcanzado y la redacción del escrito que se estaba enviando” (Millos 2013:1112).  La petición de Concilio, no es poner una carga más que las siguientes cosas, 1) abstenerse de los sacrificado a los ídolos (εἰδωλοθύτων) (cf. Hec. 21:25; 1 Cor. 8:11,4, 7,10; 10:19; Ap. 2:14, 20) 2) de sangre[22], y (καὶ) de ahogado[23] y 3) de fornicación (πορνείας)[24]. Como señala Darrell L. Bock, las prescripciones están hechas en dos sentidos, primero, para no ofender a los judíos, sino también, para evitar principalmente a Dios (Bock 2007:513).

 

g. Séptima escena Hechos 15:30-35

 

“30 Así, pues, los que fueron enviados descendieron a Antioquía, y reuniendo a la congregación*, entregaron la carta; 31 habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación. 32 Y Judas y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras. 33 Y pasando algún tiempo allí, fueron despedidos en paz por los hermanos, para volver a aquellos que los habían enviado. 34 Mas a Silas le pareció bien el quedarse allí. 35 Y Pablo y Bernabé continuaron en Antioquía, enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio con otros muchos.” (Hec. 15:30-35)

          La sesión final de esta perícopa, registra como terminó el Concilio, y como los enviados (Judas y Silas) junto a Bernabé y Pablo, bajaron a Antioquía reuniendo a la “multitud”* (πλῆθος)[25] entregaron la carta. Quizás para mantener cierta solemnidad “autoritativa”, Lucas agrega aquí, que tanto Judas como Silas aparte de ser “varones principales” (ἄνδρας ἡγουμένους “varones líderes”, “conductores” 15:22 cf. [Barsabás 1:23]) eran además, profetas[26] y bajo esta autoridad, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras y también, por un buen tiempo; y esto, ya sin la influencia de los judaizantes (Robertson 2003:325). La obra encargada termina, cuando los Judas y Silas vuelven a quienes los habían enviado desde Jerusalén (15:1s), pero señala Lucas, Silas se quedó allí, y Pablo y Bernabé continuaron en Antioquía enseñando la palabra del Señor y predicando el evangelio muchas personas.

          Después de este análisis de estas tres etapas, podemos notar que el NT sugiere un patrón “descriptivo” plural presbiteriano (ancianos), pero, al mismo tiempo, otro sobre este patrón descriptivo que revelan un patrón teológico prescriptivo que sugiere que tal pluralidad debe ser también, subordinada (tener una cabeza), esto es, que tal pluralidad debe ser dirigida por medio de una cabeza. En otras palabras, un equipo pastoral sin cabeza, no sólo es una ficción democrática, sino también, atenta contra el patrón teológico que Dios ha establecido en cada institución que el mismo creó, así: la Trinidad (Jn. 10:29; 14:28; 16:7, 13), el sacerdocio (Éxo. 28:1s; Lev. 21:10s), los príncipes de las tribus (Núm. 36:1ss), el ejército de Israel (1 Cro. 27), el Rey (1 Sam. 16:1ss; 1 Ped. 2:17), los levitas (1 Cor. 15:2), los apóstoles (Mc 1:36; Lc 9:28,32; Hch 2:37; 5:29; 1 Cor 9:5), la familia (Efe. 5:22s), las autoridades (Rom. 13:1s), lo que incluye el gobierno de la iglesia (Heb. 13:17; 1 Tim. 5:17; Apo. 2-3). Como escribe el profesor Beyer (MTh), “…los dirigentes deben ser dirigidos” (2025:554) y así también, Dave Harvey (M.Div) quien añade: “…la pluralidad de ancianos debe ser liderada.” Así, y de acuerdo con el espíritu y patrón de las Escrituras el profesor Beyer reitera:

 

«Una interpretación muy rígida de la pluralidad de ancianos puede llevar a otro peligro que podría frenar la obra en vez de fomentarla [además] … no hay ninguna instrucción explícita en el NT donde se establece la pluralidad de ancianos como regla fija u obligatoria… ni tampoco ninguna prohibición de que haya un líder que se destaque entre los demás ancianos. En la práctica de dirigir la obra del Señor, la experiencia muestra que ciertos hombres, por sus dones y su dedicación especial, por su preparación y aptitudes, son útiles y provechosos para estar a la cabeza de una iglesia local. Por supuesto, nunca debe ser un líder solitario sino siempre un líder integrado en el equipo directivo (cuerpo de ancianos) y capaz de aceptar crítica y corrección… [De hecho] muchas veces se requiere de una persona que “dirija” a los “dirigentes” …» (Beyer 2025:554s).


          Otro elemento que confirma el por qué el NT revela un gobierno más bien congregacionalista participativo subordinado, es la naturaleza misma de la iglesia local. Esto es, su heterogeneidad espiritual lo cual representa un peligro para la salud de la iglesia.  El Pr. Núñez lo explica de la siguiente manera: “Respetando el gobierno congregacionalista que muchas iglesias tienen hoy, creemos firmemente que es el liderazgo de la iglesia el que mejor puede determinar quién debe ocupar la posición de anciano, y no la asamblea general que está compuesta por múltiples personas en diferentes etapas de su madurez, muchas de las cuales aún son bebés en la fe, y, por lo tanto, carecen del discernimiento que la madurez trae consigo” (Núñez 2011:276). Considere también, las siguientes referencias:


 “Muchas congregaciones se ven abocadas al mínimo común denominador de madurez por un modelo eclesiológico defectuoso que invita a personas inmaduras, apartadas de la fe o inactivas a participar en decisiones clave. Me refiero a estas situaciones como «la tiranía de los inmaduros». Este es quizás el error más grave que puede cometer una iglesia… Sostengo que lo que muchas iglesias llaman eclesiología del Nuevo Testamento es, de hecho, una copia disfuncional de la auténtica. A diferencia del modelo hipercongregacional de democracia de asamblea comunitaria que practican muchas iglesias, afirmo que el Nuevo Testamento no exige ni aprueba tal modelo.”[27] (Branch)

"El modelo democrático puro aplicado a la iglesia asume una madurez espiritual uniforme en todos sus miembros. Cuando los miembros inmaduros o recién convertidos tienen el mismo peso en el voto que los líderes experimentados, las decisiones cruciales de la iglesia terminan guiadas por la emoción y no por la sabiduría bíblica.”[28] (Getz 2003:178)

 


Bibliografía

 

Allison, Gregg 2024. Peregrinos y Extranjeros, la Doctrina de la Iglesia. Salem Oregón, Estados Unidos. Publicaciones Kerigma.

Balz, Horst & Schneider, Gerhard 2005. Diccionario Exegético del Nuevo Testamento, Volumen I. Salamanca, España: Sígueme.

Bauer, Walter & Danker 2021. A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Lite, fourth edition. The University of Chicago, Illinois. 

Brannan, R.  ed. 2020. Léxico Lexham del Nuevo Testamento Griego. Bellingham, WA: Lexham Press.

Bruce F.F. 1990. The Acts of The Apostles The Greek Text With Introduction And Commentary. Third Revised And Enlarged Edition. Grand Rapids, MI:  Eerdmans.

Beyer, Hartmut 2006. Artículo: ¿Todos los ancianos son pastores? Una debida corrección de una presunta verdad bíblica.

Beyer, Hartmut 2013. Artículo: El Ministerio de los Ancianos en la Iglesia.  

Beyer, Hartmut 2025. Las Cartas Pastorales, 1 Timoteo, 2 Timoteo, Tito. El Paso, Texas: Mundo Hispano.

Bluthardt A. Manfred 1984. Ética 1, introducción a la ética cristiana. Viña del Mar, Chile: Flet.

Bluthardt A. Manfred 2016. Los Ancianos en el Nuevo Testamento: Autoridad, función y elección. Internet URL: http://opticabiblica.blogspot.com/2016/03/los-ancianos-en-el-nuevo-testamento.html

              [consultado 07.07.2026].

Brand O. Chad & Stanton Norman eds. 2004. Perspectives, On Church Government, 5 Views. Nashville, TN: B&H.

Branch, Aland 2006. FIRST-PERSON: Common mistakes in congregational church government. Internet URL: https://www.baptistpress.com/resource-library/news/first-person-common-mistakes-in-congregational-church-government/  [consultado 06.07.2026].

Bock, L. Darrell 2007. Acts. Grand Rapids, MI: Baker Academic (Baker Exegetical Commentary on the New Testament), pp. 482–483.

Coenen, Lothar & Beyreuther, Erich & Bietenhard, Hans 1985. Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento, Vol. 1. Salamanca, España: Sígueme.

Coxe, Nehemiah 1688. Ancianos y Diáconos bíblicos. West Wright Street, Pensacola, Florida EE.UU.: Chapel Library

Cowan B. Steve & Engle E. Paul eds. 2004. Who Runs The Church? 4 Views on Chuch Government. Grand Rapids, Michigan: Zondervan.

Díaz, David 2026. ¿Qué es “The Cambridge Platform”? Internet URL:

 http://opticabiblica.blogspot.com/2026/05/que-es-cambridge-platform.html

 [consultado 07.07.2026].

Erickson, Millard 2008. Teología Sistemática. Viladecavalls, España: Clie. 

Enns, Paul 2010. Compendio Portavoz de Teología. Gran, Rapids, MI: Portavoz.

Engle E. Paul & Cowan B. Steven eds. 2004. Who Runs the Church?: 4 Views on Church Government. Grand, Rapids MI: Portavoz.

Grudem, Wayne 2007. Teología Sistemática. Miami, FL: Vida.

Getz, Gene A. 2003. La iglesia medida por la estatura de Cristo. Puebla: Ediciones Las Américas.

Getz, Gene A. 2015. Principios de Liderazgo en la iglesia. Portavoz.

Harvey, Dave 2021. The Plurality Principle. How to Build and Maintain a Thriving Church Leadership Team. Wheaton, Illinois: Crossway.

Hendriksen, W. 2006. Comentario al Nuevo Testamento: 1 y 2 Timoteo y Tito. Grand Rapids, MI: Libros Desafío, pp. 280–281.

Hernández, Eduardo & Enns, Paul 2000. Biblia de Estudio de La Biblia de las Américas. Nashville, TN: B&H.

James, F.A., III 2022. Introducción a la Historia de la Iglesia I: De la oscuridad a la cristiandad. Bellingham, WA: Editorial Tesoro Bíblico (Educación Móvil Logos).

Kittel, G., Friedrich, G. y Bromiley, G.W 2003. Compendio del Diccionario Teológico del Nuevo Testamento. Grand Rapids, MI: Desafío.

Kistemaker J. Simón. 2007. Comentario al Nuevo Testamento: Hechos. Grand Rapids, MI: Libros Desafío.

Knight W. George 2016. Las Epístolas Pastorales, Un Comentario sobre el texto griego. Grand Rapids, MI: Hurtado.

Kirby, G.W. 2005 «CONGREGACIONALISMO», Nuevo diccionario de Teología. Cuarta edición. Editado por S.B. Ferguson, D.F. Wright, y J.I. Packer. Traducido por H. Duffer. El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones.

Lacueva, Francisco Lacueva 2001. Diccionario Teológico Ilustrado de Francisco Lacueva. Viladecavalls (Barcelona), España: Clie.

MacArthur, John 2005. El Plan del Señor para la iglesia. Grand Rapids, MI: Portavoz.

MacArthur, John & Mayhue, Richard 2018. Teología Sistemática. Grand Rapids, MI: Portavoz.

MacArthur, John 2011. Biblia de Estudio MacArthur. Grand Rapids, MI: Portavoz.

Mather, G.A. y Nichols, L.A. 2001. Diccionario de creencias, religiones, sectas y ocultismo. TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

Marguerat, Daniel 2020. Los Hechos de los Apóstoles (13-28). Salamanca, España: Sígueme.

Metzger M. Bruce 2006. Un Comentario Textual al Nuevo Testamento. Brasil: Sociedad Bíblicas Unidas.

 

 

Merkle L. Benjamín 2012. Preguntas y Respuestas sobre Anciano y Diáconos. Grand, Rapids MI: Portavoz.

Millos P. Samuel 2016.Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento, 1 y 2 de Timoteo, Tito y Filemón. Viladecavalls, Barcelona, España: Clie.

Millos P. Samuel 2014.Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento, Hechos. Viladecavalls, Barcelona, España: Clie.

McCune, Rolland 2018. Teología Sistemática del Cristianismo Bíblico. Kenilworth, Sebring, FL: EBI.

Núñez, Miguel 2011. Una iglesia Conforme al Corazón de Dios. Grand, Rapids MI: Portavoz.

Núñez, Miguel 2019. De Pastores a Predicadores. Brentwood: B&H.

Newton A. Phil & Schmucker, Matt 2021. Los ancianos en la vida de la iglesia: Redescubriendo el modelo bíblico de liderazgo para la iglesia 9Marks. Grand Rapids, Michigan.

Nevins, Allan & Commager, Steele Commager 1956. Breve Historia de Los Estados Unidos.

Olson & Gray & Hofstadter 1982. Reseña de la Historia de los Estados Unidos.

Potter Bill. https://landmarkevents.org/speaker-bio-bill-potter/ [consultado 11.05.2026].

Robertson, A.T. 2003. Comentario al Texto Griego del Nuevo Testamento. Viladecavalls (Barcelona), España: Clie.

Ryrie, C. Charles 1993. Teología Básica. Miami, FL: Unilit.

Stott, J. (2013) Toda la Biblia en un año: Reflexiones diarias Desde Génesis hasta Apocalipsis. 1° ed. Editado y traducido por A. Powell. Buenos Aires: Certeza Argentina, p. 155.

Strauch, Alexandre 1997. Biblical Eldership. West Wright Street, Pensacola, Florida: Chapel Library.

Strauch, Alexandre 2001. Liderazgo Bíblico De Ancianos: Un Urgente Llamado a Restaurar El Liderazgo Bíblico En Las Iglesias. DIME. Lewis and Roth Publishers.

Strauch, Alexandre 2001b. Guía de Estudios: Liderazgo Bíblico De Ancianos: Un Urgente Llamado a Restaurar El Liderazgo Bíblico En Las Iglesias. 12 Lecciones sobre el liderazgo bíblico de ancianos. DIME. 

Strauch, Alexandre 2019. First among Equals Leader among leaders. Delaware Dr. Colorado Springs, EE.UU.: Biblical Eldership Resources.

Strauch, Alexandre 2026. Liderazgo Bíblico De Ancianos: Un Urgente Llamado a Restaurar El Liderazgo Bíblico En Las Iglesias edición revisada.  Grand, Rapids, Michigan: Portavoz.

Spence-Jones, H.D.M. ed. 1909. Acts of the Apostles. London; New York: Funk & Wagnalls Company. The Pulpit Commentary.

Sproul, R.C. (2017) ¿Puedo conocer la voluntad de Dios?. Traducido por E. Castro. Poiema Lectura Redimida; Reformation Trust (La Serie Preguntas Cruciales), p. 57.

Svigel Michael 2019. Can an Ecclesiology Be Biblical and Not Apostolic? Bibliotheca Sacra 176 (January-March 2019): 62-80.

Svigel Michael 2012. RetroChristianity: Reclaiming the Forgotten Faith. Published by Crossway.

Stitzinger F. James 2005. El ministerio pastoral en la historia, en: El Ministerio Pastoral, como pastorear bíblicamente. La biblioteca del pastor. Barcelona, España: Clie.

Strong M. William 1933. Soldiers And Gospel Mission of South America (GMSA), Chiles Wide Open Doors. Magazine, in the interests of Missionaries. Ford Dodge, Iowa, EE.UU.

Strong M. William 1937. Soldiers And Gospel Mission of South America (GMSA), Chiles Wide Open Doors. Magazine, in the interests of Missionaries. Ford Dodge, Iowa, EE.UU.

Strong M. William et al. 1938b. Soldiers And Gospel Mission of South America (GMSA), Chiles Wide Open Doors. Magazine, in the interests of Missionaries. Ford Dodge, Iowa, EE.UU.

Strong M. William et al. 1939b. Soldiers And Gospel Mission of South America (GMSA), Chiles Wide Open Doors. Magazine, in the interests of Missionaries. Ford Dodge, Iowa, EE.UU.

Strong M. William et al. 1959. Soldiers And Gospel Mission of South America (GMSA), Chiles Wide Open Doors. Magazine, in the interests of Missionaries. Ford Dodge, Iowa, EE.UU.

Strong M. William et al. 1970. Soldiers And Gospel Mission of South America (GMSA), Chiles Wide Open Doors. Magazine, in the interests of Missionaries. Ford Dodge, Iowa, EE.UU.

Strong M. William et al. 1971. Soldiers And Gospel Mission of South America (GMSA), Chiles Wide Open Doors. Magazine, in the interests of Missionaries. Ford Dodge, Iowa, EE.UU.

Strong M. William et al. 1975. Soldiers And Gospel Mission of South America (GMSA), Chiles Wide Open Doors. Magazine, in the interests of Missionaries. Ford Dodge, Iowa, EE.UU.

Stanton Norma & Bran O. Chad eds. 2004. Perspectives, on Church Government 5 Views. Nashville, TN: B&H.

Spence-Jones, H.D.M. ed. 1909. Acts of the Apostles. London; New York: Funk & Wagnalls Company (The Pulpit Commentary), p. 438.

Swanson, J. 1997. Diccionario de idiomas bíblicos: Griego (Nuevo testamento). Edición electrónica. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

Trenchard Ernesto et al. 2013. Comentario Expositivo del Nuevo Testamento. Barcelona: Editorial CLIE.

Tuggy, A.E. 2003. Léxico griego-español del Nuevo Testamento. El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.

Thayer, J.H. 1889. A Greek-English lexicon of the New Testament: being Grimm’s Wilke’s Clavis Novi Testamenti. New York: Harper & Brothers.

UCB 2005. Reglamento Interno de la Unión de Centros Bíblicos, Argentina.

Vine W.E. 2007. Diccionario Expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento. Nashville, EE.UU.: Caribe.

Walker, W. 1918.  Historia de la Iglesia Cristiana. Traducido por A.F. Sosa. Lenexa, KS: CNP.

 

Witherington, Ben III 2022. Hechos de los apóstoles, Comentario Bíblico Socio-Retórico, Tomo I. Salen, Oregón: Kerigma.

Rohde en Balz, Horst & Schneider, Gerhard 2005. Diccionario Exegético del Nuevo Testamento, Tomo I. Salamanca, España: Sígueme.

Ryrie, C. Charles 1993. Teología Básica. Miami, FL: Unilit.










[1]  Literalmente significa estar en pie, pero aquí tiene el sentido de la acción de erguirse contra alguien en disensión, discordia, disputa o controversia (Hch 15:2) (García 2016:786; Tuggy 2003:880)

[2] Literalmente, altercado, disputa (Tuggy 2003:893), incluyendo un debate e interrogatorio mutuo (Thayer 1889:595) 

[3] La lítote es una figura retórica que consiste en afirmar algo de forma suave o indirecta mediante la negación de lo contrario (no pequeña), como señala Marguerat, y hablando claro, “se calentaron los ánimos (Marguerat 2020:119).

[4] Aoristo pasivo participio plural de προπέμπω (propémpo) aquí, proveer lo necesario para el viaje. Kistemaker traduce “…habiendo sido enviados por la iglesia…” sin embargo, este no es el sentido de la expresión (Kistemaker 2007:577). Como se ha escrito arriba y señala Lacueva, la idea es: “La iglesia de Antioquía proveyó a Pablo y a Bernabé de todo lo necesario para el viaje, según lectura probable del versículo” (Henry & Lacueva 1999:1539).

[5] MacDonald señala: “Por el versículo 6 podría parecer que únicamente los apóstoles y los ancianos estaban presentes al tomarse la decisión definitiva. Sin embargo, el versículo 12 indica que toda la iglesia estaba reunida” (MacDonald 2007:732). A pesar que MacDonald no dice algo incorrecto, Lucas no dice que la iglesia fue deliberante, sino, hasta aquí, sólo participante. Millos añade: “No era cuestión para toda la iglesia sino para el liderazgo de la iglesia” (Millos 2013:1075).

[6] LBLA traduce “y después de mucho debate”, NVI “Después de una larga discusión”, RV “y después de mucha discusión”; la expresión Πολλῆς δὲ συζητήσεως (pollés dé sudzetéseos) no sólo describe una discusión extensa, sino también, acalorada.

[7] Spence-Jones de manera similar comentan: “¿Por qué probáis la paciencia de Dios con vuestra provocación al poner un yugo insoportable sobre los cuellos de los que creen?”  (Spence-Jones ed. (1909:2).

[8] “La idea de poner a prueba a Dios es una fuerte advertencia, como se usa en Éxodo 17:2… Aquellos que se quejan no pueden confiar en Dios y seguir el camino de Dios. Así que pondrán a prueba la bondad de Dios. De hecho, el yugo de cumplir cada aspecto de la ley no debe ser puesto (ἐπιθεῖναι, epitheinai) sobre los gentiles en absoluto, ya que esta es una carga que nadie, ni siquiera los judíos, ha podido soportar. Este infinitivo da el medio por el cual Dios está siendo probado inapropiadamente (Moule 1959: 127). Aunque la acción involucra a personas, es a Dios y al camino de Dios a quienes se está desafiando.” (Bock 2007:501).

[9] Ben Witherington III estudioso del Nuevo Testamento siendo fiel a su tradición arminiana-wesleyana comenta Hechos 15:11 de la siguiente manera: “Tanto los judíos como los gentiles se salva por la fe (v. 11)” (Witherington III 2022:641). Aunque Witherington III no dice algo errado, el énfasis de Lucas recae en la gracia, esto es, el aspecto divino causal, no en la acción humana. Lucas escribe Αλλὰ διὰ τῆς χάριτος τοῦ κυρίου Ἰησοῦ πιστεύομεν σωθῆναι “sino mediante la gracia del Señor Jesús creemos ser salvos”.

[10] Así también Kistemaker: “…Jacobo es tolerante y mantiene la sintonía con el concepto de la cuidadosa dirección de Dios por la iglesia universal en la cual judíos y gentiles cristianos se aceptan mutuamente como hermanos y hermanas.” (Kistemaker 2007:588).

[11] Expresión semítica, Lucas lo usa exclusivamente para referirse a Israel como pueblo elegido, excepto aquí (Marguerat 2007:128).

[12] Hay detalles importantes en la versión ajustada de Santiago. 

 

Texto Hebreo BHS

LXX  Alfred Rahlfs  

Nestle-Aland 27h    

 

 

 

11‏  בַּיּ֣וֹם     הַה֔וּא      אָקִ֛ים      אֶת־סֻכַּ֥ת  דָּוִ֖יד  

 en el día  aquel   levantaré  tienda de David        

 

      הַנֹּפֶ֑לֶת          וְגָדַרְתִּ֣י       ‎ ‏אֶת־פִּרְצֵיהֶ֗ן  ‎ 

la que había caído y repararé    sus brechas

 

   וַהֲרִֽסֹתָיו֙ ‎      אָקִ֔ים       וּבְנִיתִ֖יהָ         כִּימֵ֥י

y sus ruinas   levantaré y la edificaré como días

 

עוֹלָֽם׃                  ‎12‏    לְמַ֨עַן      יִֽירְשׁ֜וּ

[de la] antigüedad        para que    posean

 

 אֶת־שְׁאֵרִ֤ית      אֱדוֹם֙            וְכָל־הַגּוֹיִ֔ם 

resto de         Edom       y todas las naciones

 

אֲשֶׁר־נִקְרָ֥א             שְׁמִ֖י          עֲלֵיהֶ֑ם   

que es invocado mi nombre   sobre ellos

 

       נְאֻם־יְהוָ֖ה                עֹ֥שֶׂה     זֹּֽאת

declaración de YHVH    que hace   esto

11 ἐν τῇ ἡμέρᾳ ἐκείνῃ ἀναστήσω τὴν σκηνὴν

      En aquel día           levantaré    la    tienda

 

   Δαυιδ      τὴν πεπτωκυῖαν καὶ ἀνοικοδομήσω  

  de David   que    ha caído     y    reedificaré  

 

 τὰ πεπτωκότα αὐτῆς καὶ    τὰ κατεσκαμμένα

         sus ruinas            y     restauraré las partes

 

 αὐτῆς ἀναστήσω καὶ ἀνοικοδομήσω αὐτὴν

         levantaré      y           edificaré

 

 καθὼς αἱ ἡμέραι τοῦ αἰῶνος 12 ὅπως

   como   los días    del siglo        para que

 

 ἐκζητήσωσιν     οἱ κατάλοιποι τῶν ἀνθρώπων

tomen posesión el remanente de los gentiles[12] 

 

     καὶ πάντα τὰ ἔθνη        ἐφ᾽    οὓς  

   y todas las naciones      sobre los cuales

 

ἐπικέκληται τὸ    ὄνομά μου   ἐπ᾽ αὐτούς λέγει

  es invocado        mi nombre  sobre ellas  dice

 

    κύριος ὁ θεὸς ὁ  ποιῶν ταῦτα

    El Señor Dios el que hace esto

16 μετὰ ταῦτα    ἀναστρέψω καὶ ἀνοικοδομήσω

     después de esto  volveré     y     reconstruiré

 

τὴν  σκηνὴν   Δαυὶδ  τὴν  πεπτωκυῖαν   καὶ τὰ

   la tienda de David    el que se ha caído   y  lo

 

 κατεσκαμμένα      αὐτῆς       ἀνοικοδομήσω καὶ

que se ha derribado de  el         reconstruiré    y

 

 ἀνορθώσω αὐτήν  17 ὅπως ἂν ἐκζητήσωσιν

     y lo repararé        de modo que busquen

 

οἱ κατάλοιποι τῶν  ἀνθρώπων  τὸν   κύριον,

los restantes  de los hombres     al      Señor

 

 καὶ   πάντα     τὰ ἔθνη,        ἐφ᾽ οὓς       

   y     todos      los gentiles sobre los que

 

     ἐπικέκληται     τὸ    ὄνομά    μου   ἐπ᾽

ha sido invocado         mi nombre   sobre

 

αὐτούς   λέγει   κύριος   ὁ ποιῶν ταῦτα.

   ellos   dice     el Señor   que hace esto

 

[13] Presente indicativo activo 3 persona plural de συμφωνέω (sumfonéo) corresponder, encajar con (Lc. 5:36), estar de acuerdo (Mt 18:19; Hch 5:9; 15:15), llegar a un acuerdo (Mt 20:2, 13).   Estar de acuerdo, ponerse de acuerdo con, convenir, acordar (Tuggy 2003:898).

[14] Notable es la explicación del profesor Millos: “Cuando el Señor fue resucitado y ascendió a los cielos, se abre un paréntesis temporal, mientras llega el tiempo de la segunda venida del Señor a la tierra para reinar. Será entonces cuando la profecía de Amos, en relación con la restauración y edificación de la tienda de David, tendrá lugar. En aquellos días se cumplirá la profecía del Salmo 2 en el que se anuncia la venida del Re

y divino que gobernará con soberanía, vara de hierro a las naciones de la tierra (Sal. 2:9). Este tiempo del reino literal de Jesús sobre el mundo dará cumplimiento definitivo a las promesas hechas a los antepasados de Israel y que todavía no tuvieron cumplimiento. Promesas de tierra y reino.” (Millos 2013:1093).

[15] “Juicio por sentencia” según Spence-Jones (1909:3).

[16] Este versículo presenta una variante de lectura:

 

Οἱ ἀπόστολοι καὶ οἱ πρεσβύτεροι ἀδελφοὶ   Nestlé Aland 27 atestiguada en 𝔓33, 74 ℵ✱ A B C D 33 81 2344 et al. 

Los apóstoles y los presbíteros hermanos

 

Οἱ ἀπόστολοι καὶ οἱ πρεσβύτεροι καὶ οἱ ἀδελφοὶ  Bizantino ℵ2 E Ψ 36 181 307 453 610 614 945 1175 1409 1678 Byz et al.

Los apóstoles y los presbíteros y los hermanos

 

 

 

 

 

[17] Señala: “La carta está dirigida muy específicamente por los dirigentes de Jerusalén, tanto los apóstoles como los ancianos, a los creyentes gentiles de Antioquia y Siria y Cilicia” (Witherington III  2022:661).

[18] «“Por lo tanto, nos pareció bueno”. La próxima frase en la carta explica la unanimidad del liderazgo de Jerusalén» (Kistemaker 2007:600).

[19] “Los apóstoles y los ancianos se ponen de acuerdo sobre una solución (ὁμοθυμαδόν, homothymadon, de común acuerdo) y eligen representantes para que acompañen a los “amados” (ἀγαπητοῖς, agapētois) Bernabé y Pablo (nótese de nuevo el orden de los nombres) e informen a las iglesias gentiles.” (Bock 2007:512).

[20] Requerido por obligación, coacción o convención (Brannan ed. 2020).

[21] Así también Kistemaker, al menos, aquí como en la cita anterior: “El Espíritu reveló lo que los ancianos de la iglesia debían decir y hacer” (Kistemaker 2007:601).

[22] Para un judío comer sangre era algo abominable, pues, la vida misma de la persona radica en ella (cf. Gén. 9:4; Lev. 3:17; 17:10; Deut. 12:16) (Millos 2013:1115).

[23] No se trata de la sangre de ahogado, sino, “de sangre y ahogado” καὶ αἵματος καὶ πνικτοῦ καὶ πορνείας. Como señala el profesor millos, para los judíos los animales para consumo debían ser muertos de manera que vertieran su sangre, por eso, no comían carne de animal que fuesen estrangulados o ahogados porque justamente, no habían vertido su sangre (cf. Lev. 17:13; Deut. 12:16) (2013:1115).

[24] Abarca todo tipo de inmoralidad sexual, fornicación, infidelidad entre otros (Tuggy 2003:802, así tb. Millos 2013:115).

[25] La palabra πλῆθος (plethos) (*plē estar lleno) hace referencia a 1) a un número, a una cantidad (Jos 11:4) 2) a un gran número, una gran cantidad (Gén. 16:10), de personas, una muchedumbre de personas (Gen 17:4) (García 2016:777). En el NT, donde siete de los 30 casos se hallan en Lucas y 17 en Hechos, πλῆθος tiene el sentido de “gentío” (Delling en Kittel & Friedrich et al. 2002:846)

[26] Gr. Ἰούδας τε καὶ Σιλᾶς καὶ αὐτοὶ προφῆται.  

[27] Branch, Aland 2006. FIRST-PERSON: Common mistakes in congregational church government. Internet URL: https://www.baptistpress.com/resource-library/news/first-person-common-mistakes-in-congregational-church-government/ [consultado 06.07.2026]. Branch no rechaza el congregacionalismo per se, sino, aquel que justamente, cae en una democracia en la que los inmaduros tienen un poder “democrático” que no deberían tener.

[28] Getz A. Gene 2003. La iglesia medida por la estatura de Cristo. Puebla: Ediciones Las Américas, p. 178.

No hay comentarios:

Publicar un comentario