Buscar este blog

lunes, 11 de julio de 2016

La Declaración De Cambridge de 1996

Fuente: “The Alliance of Confessing Evangelicals", aquí, PDF
Traducción del inglés al español por Hiram Almirudis, D.Min.


Las iglesias evangélicas de hoy están siendo progresivamente dominadas por el espíritu de la época en lugar del Espíritu de Cristo. Como evangélicos, nos llamamos a nosotros mismos a arrepentirnos de este pecado y a recuperar la fe cristiana histórica.

A través de la historia las palabras cambian. En nuestro día esto le ha pasado a la palabra "evangélico." En el pasado esta palabra servía como eslabón de unidad entre los cristianos de muchas tradiciones eclesiásticas diversas. El evangelicalismo histórico era declarante o confesional. Este evangelicalismo abrazó las verdades esenciales de la cristiandad tal como fueron definidos por los grandes concilios ecuménicos de la iglesia cristiana. Además, los evangélicos también compartieron una herencia común en las "solas" de la Reformación Protestante del siglo dieciséis.


Hoy en día la luz de la Reformación ha sido significativamente opacada. La consecuencia es que la palabra "evangélico" se he convertido tan inclusiva que ha perdido su significado. Enfrentamos el peligro de perder la unidad que nos ha tomado siglos para obtener. Debido a esta crisis y por nuestro amor a Cristo, a su evangelio y a su iglesia, nos esforzamos en declarar nuevamente nuestra lealtad a las verdades centrales de la Reformación y al evangelicalismo histórico. Afirmamos estas verdades no por el papel que desempeñan en nuestras tradiciones, sino porque creemos que son verdades centrales en la Biblia.

SOLA SCRIPTURA: LA EROSION DE LA AUTORIDAD

La Escritura solamente es la regla inerrante de la vida de la iglesia, pero la iglesia evangélica de hoy le ha quitado a la Escritura su función de autoridad. En practica la iglesia se guía con mucha frecuencia por la cultura. Las técnicas terapéuticas, las estrategias de mercadeos y el ritmo del mundo del entretenimiento y de los medios de comunicación tienen mucha más influencia sobre las necesidades, el funcionamiento y los objetivos de la iglesia que la Palabra de Dios. Los pastores han descuidado sus derechos y obligación de decidir y supervisar los servicios de adoración, que incluye el contenido doctrinal de la música. En la medida en que la autoridad bíblica ha sido abandonada en la práctica, las verdades bíblicas desvanecen de la realidad cristiana y las doctrinas bíblicas han perdido importancia, la iglesia poco a poco se ha despojado de su integridad, autoridad moral y dirección.

En lugar de de adaptar fe cristiana para satisfacer las necesidades que sienten los consumidores, debemos proclamar la ley como única medida de verdadera virtud y el evangelio como el único mensaje de verdad salvífica. La verdad bíblica es indispensable para el entendimiento, alimento y disciplina de la iglesia.

La Escritura debe transferirnos de nuestras necesidades percibidas a nuestras necesidades reales, y debe liberarnos de nuestra miopía de vernos a nosotros mismos a través de las imágenes seductivas, clichés, promesas, y prioridades de la cultura de las masas. La única manera que podemos comprendernos correctamente a nosotros mismos y ver las provisiones de Dios para suplir nuestras necesidades es a la luz de la verdad de Dios. La Biblia, por consiguiente, debe ser enseñada y predicada en la iglesia. Los sermones deben ser exposiciones de la Biblia y sus enseñanzas, y no expresiones de las ideas y opiniones de la época y culturas. No debemos ir más allá de la verdad que Dios nos ha dado.

El trabajo del Espíritu Santo en la experiencia personal no pueden estar desconectadas de La Escritura. El Espíritu de Dios no habla en forma contraria o independiente de La Escritura. Sin La Escritura nunca hubiésemos sabido de la gracia de Dios en Cristo. La Palabra bíblica, no las experiencias espirituales, es la base de la verdad.

TESIS PRIMERA: SOLA SCRIPTURA
Afirmamos que la Escritura inerrante es la única fuente de revelación divina escrita, la cual es lo único que puede regir la conciencia. La Biblia sola enseña todo lo que es necesario para nuestra salvación de pecado y es la medida con la cual todo el compartimento del cristiano debe medirse
Negamos que cualquier credo, concilio o individuo pueda regir la conciencia del cristiano, que el Espíritu Santo habla independientemente o lo contrario de lo que esta escrito en la Biblia, o que experiencias espirituales personales puedan ser en alguna forma u ocasión, medio de revelación.

SOLUS CHRISTUS: LA EROSION DE LA FE CENTRALIZADA EN CRISTO

En la manera en que la fe evangélica ha sido secularizada, sus intereses han sido mezclado con los intereses de la cultura. El resultado es la pérdida de los valores absolutos, individualismo permisivo, y la sustitución de bienestar por santidad, recuperación por arrepentimiento, institución por verdad, sentimientos por creencia, destino por providencia, y gratificación inmediata por esperanza perdurable. Cristo y su cruz ha sido desplazado del centro de nuestra visión.

TESIS SEGUNDA: SOLUS CHRISTUS
Reafirmamos que nuestra salvación es obtenida por el trabajo mediador de solamente el Cristo histórico. Su vida sin pecado y su pago imputacional (sustitucional) solamente son suficientes para nuestra justificación y reconciliación con el Padre.
Negamos que el evangelio es predicado si el trabajo sustitucionario de Cristo es no declarado y la fe en Cristo no es solicitada.


SOLA GRATIA: LA EROSION DEL EVANGELIO

La confianza sin garantía en la habilidad humana es un producto de la caída de la naturaleza humana. Esta confianza falsa ha invadido el mundo evangélico. Aparecen ideas como el evangelio de auto-estima y auto suficiencia, el evangelio de salud y prosperidad, el evangelio que se ha convertido en un producto para vender y pecadores que se han convertido en consumidores que quieren comprar el producto, la fe cristiana considerada como verdadera no porque sea verdad absoluta sino porque es un método que funciona. Estas actitudes silencian la doctrina de justificación, no importa el compromiso o la doctrina oficial de nuestras iglesias.

La gracia de Dios en Cristo no es solamente necesaria sino que es la única causa suficiente de salvación. Confesamos que todo ser humano nace espiritualmente muerto y por consiguiente es incapaz de aún cooperar con gracia regenerante.

TESIS TERCERA: SOLA GRATIA
Reafirmamos que en salvación somos rescatados de la ira de Dios solamente por su gracia. El trabajo sobrenatural del Espíritu Santo es el que nos trae a Cristo a través de liberarnos de nuestra esclavitud del pecado y resucitarnos de la muerte espiritual a la vida espiritual.

Negamos
 que la salvación es de alguna manera el resultado de trabajo humano. Métodos humanos, técnicas o estratégicas de por si mismas no pueden producir esta transformación. Fe no es producida por nuestra naturaleza humana no regenerada.

SOLA FIDE: LA EROSION DEL ARTÍCULO MÁS IMPORTANTE

La justificación es a través de la gracia solamente, por fe solamente debido a Cristo solamente. Este es el artículo por el cual la iglesia se mantiene en pie o cae. Hoy en día este artículo es ignorado, distorsionado o a veces aún negado por líderes, profesores teológicos, académicos y pastores que se creen ser evangélicos. Aparte de que la caída naturaleza humana siempre se ha negado a reconocer la imputación de la santidad de Cristo, las ideas modernas avivan las llamas del descontento con el Evangelio bíblico. Nosotros hemos permitido que este descontento dirija la calidad de nuestro ministerio y lo que estamos predicando.

Muchos miembros del movimiento de crecimiento de iglesias creen que la comprensión sociológica de los miembros de la congregación es tan importante para el éxito del evangelio como las verdades bíblicas que se proclaman. Como resultado de ésto, convicciones teológicas son frecuentemente separadas del trabajo del ministerio. La orientación y técnicas de mercadería en la iglesia nos alejan mucho más, borrando la distinción entre la Palabra bíblica y el mundo, robando la cruz de Cristo de su ofensa, y reduciendo la fe cristiana a los principios y métodos que traen éxito a las corporaciones seculares del mundo.

Mientras la teología de la cruz puede ser creída, estos movimientos en la realidad la despojan de su significado. No hay evangelio excepto el de la sustitución de Cristo por nuestro lugar de tal manera que Dios le imputó a Cristo nuestro pecado e imputó en nosotros la santidad de Cristo. Debido a que Cristo recibió el juicio que nosotros mereciamos, por ésto nosotros ahora caminamos en su gracia, como aquellos que han sido perdonados para siempre, aceptados y adoptados como hijos de Dios. No hay ninguna base para ser aceptados frente al Santísimo Dios, excepto el trabajo salvífico de Cristo. Nuestra aceptación por Dios no depende de nuestro patriotismo, devoción eclesiástica o decencia moral. Solamente depende del trabajo de Cristo. El evangelio declara lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. El evangelio no declara lo que nosotros podamos hacer para encontrar a Cristo.

TESIS CUARTA: SOLA FIDE
Reafirmamos que la justificación es por gracia solamente, a través de fe solamente por Cristo solamente. En la justificación la santidad de Cristo es imputada a nosotros como la única posible satisfacción a la justicia perfecta de Dios.
Negamos que la justificación depende de cualquier mérito encontrado en nosotros, o depende de cualquier infusión de la santidad de Cristo en nosotros, o que una institución se llame iglesia, cuando esta niega o condena sola fide, sea reconocida como una iglesia legítima.

SOLI DEO GLORIA: LA EROSION DE LA ADORACION CENTRADA SOLAMENTE EN DIOS

Cuando en la iglesia la autoridad bíblica se ha perdido, Cristo se ha desplazado, el evangelio se ha distorsionado, o la fe se ha pervertido, siempre ha sido por una razón: nuestros intereses han desplazado los intereses de Dios y entonces hacemos su trabajo según nuestros intereses y como nos plazca. La pérdida de la centralidad de Dios en la vida de la iglesia de hoy es un hecho común y lamentable. Esta pérdida es la que nos permite transformar adoración en entretenimiento, la predicación del evangelio en mercadeo, fe y creencia en técnicas, ser bueno en sentirse bueno y sentir bueno, y fidelidad en éxito o sentimientos de haber obtenido santidad. Como resultado de ésto, Dios, Cristo y la Biblia comienzan a tener poco significado para nosotros y no tienen tanta influencia sobre nuestras vidas.

Dios no existe para satisfacer ambiciones humanas, deseos y apetitos de consumidores o nuestro intereses espirituales privados. Debemos enfocarnos en Dios en nuestra adoración, en lugar de buscar en la adoración la satisfacción de nuestras necesidades personales. Dios es soberano en adoración; nosotros no lo somos. Nuestra preocupación absoluta debe ser por el reino y la gloria de Dios, no por nuestros imperios, popularidad o éxito.

TESIS QUINTA: SOLI DEO GLORIA
Reafirmamos que debido a que la salvación viene de Dios y ha sido obtenida por Dios, ésta es para la gloria de Dios y que debemos glorificarlo a El siempre. Debemos vivir nuestra vida completa en la presencia de Dios, bajo la autoridad de Dios y solamente para su gloria.

Negamos
 que nosotros podemos propiamente glorificar a Dios si nuestra adoración es confundida con entretenimiento, si descuidamos la LEY o el EVANGELIO en la predicación, o si auto-superación, auto-estima o satisfacción propia se han convertido en alternativas para el evangelio.

UNA LLAMADA AL ARREPENTIMIENTO Y A LA REFORMACIÓN

 La fidelidad de la iglesia evangélica en épocas pasadas tiene un contraste prominente con la infidelidad de la iglesia del presente. A comienzos del siglo veinte, las iglesias evangélicas mantenían una función altamente misionera, y crearon numerosas instituciones religiosas para servir en la causa de la verdad bíblica y el reino de Dios. Esa era la época en la cual el comportamiento y las expectativas de los cristianos eran muy diferentes del comportamiento y expectativas de la cultura. Hoy en día no se ve la diferencia. El mundo evangélico de hoy está perdiendo su fidelidad bíblica, brújula moral y el celo misionero.

Nos arrepentimos de nuestra contaminación con el mundo. Hemos sido influenciados por los "evangelios" de la cultura secular, que no son evangelios. Hemos debilitado la iglesia por nuestra propia falta de arrepentimiento serio, nuestra ceguera a nuestro propio pecado que vemos tan claramente en otros, y nuestra inexcusable falta de celo para hablarles a otros de Dios y del trabajo salvífico de Cristo.

Con gran sentido de emergencia, llamamos a evangélicos erróneos que se han desviado de la Palabra de Dios con respecto a esta Declaración para que vuelvan al evangelicalismo histórico. Los que se han desviado incluyen aquellos que declaran que hay esperanza de vida eterna sin tener fe explicita en Jesucristo, los que aseguran que los que rehusan a Cristo serán exterminados en lugar de tener que enfrentarse al justo juicio de Dios a través de eterno sufrimiento, o los que aseguran que evangélicos y Católicos Romanos son uno en Cristo a pesar de que los Católicos Romanos no creen en la doctrina bíblica de justificación.

La Alianza de Evangélicos Declarantes les pide a todos los cristianos que hagan un gran esfuerzo para implementar esta Declaración en la adoración, ministerio, pólizas, vida y evangelismo de la iglesia.
Por la gloria de Cristo. Amén.

Miembros firmantes (Alliance of Confessing Evangelicals Executive Council- 1996)

Dr. John Armstrong
The Rev. Alistair Begg
Dr. James M. Boice
Dr. W. Robert Godfrey
Dr. John D. Hannah
Dr. Michael S. Horton
Mrs. Rosemary Jensen
Dr. R. Albert Mohler, Jr.
Dr. Robert M. Norris
Dr. R.C. Sproul
Dr. Gene Edward Veith
Dr. David Wells
Dr. Luder Whitlock
Dr. J.A.O. Preus, III

Alliance of Confessing Evangelicals
1716 Spruce Street,
Philadelphia, PA 19103 USA
http://www.alliancenet.org/ 


Falsedades que los neo-ortodoxos y los evangélicos liberales quieren que creamos con respecto a la Biblia (La Declaración de Chicago 1978)

Por Jay Grimstead. 
Aquí el PDF


La Neo-Ortodoxia es un sistema de pensamiento opuesto a la visión bíblica de la realidad. Estos dos sistemas se hallan compitiendo por las mentes de los evangélicos que viven en los 1990’s.

En 1978 un grupo de teólogos se reunió en Chicago, bajo la bandera del Concilio Internacional sobre la Inerrancia Bíblica (ICBI, por sus siglas en Inglés) para redactar un documento que hiciese historia en la Iglesia y que pudiera presentarse en oposición al extravío neo-ortodoxo entre los evangélicos. Al momento de esa reunión la agenda teológica estaba siendo establecida por los teólogos neo-ortodoxos. Igual que todos los documentos históricos del Cristianismo la Declaración de Chicago sobre la Inerrancia Bíblica se creó a partir de un esfuerzo por parte de los líderes del Cristianismo de reunirse por consentimiento común y forjar una posición bíblica que se levantase en oposición a una herejía actual.

La declaración de ICBI fue formulada en forma de un conjunto de Afirmaciones y Negaciones. Como Francis Schaeffer nos recuerda, en el mundo filosóficamente confundido de hoy, donde las palabras son distorsionadas, devaluadas y deliberadamente redefinidas, no podemos dar por sentado que hemos sido entendidos a menos que digamos con claridad qué es lo que no queremos dar a entender lo mismo que decir lo que sí queremos dar a entender. Entre los 19 Artículos de la Declaración de Chicago, los Artículos III al XIX se hallan en directa oposición a las doctrinas neo-ortodoxas específicas que actualmente están siendo enseñadas en clases y en escritos de muchos profesores en así llamados seminarios “evangélicos” en los Estados Unidos.

A continuación se halla una lista de herejías neo-ortodoxas y representaciones falsas que los evangélicos liberales quieren que creamos con respecto a la Biblia. A la derecha de cada herejía se encuentra un Artículo de la Declaración de Chicago sobre la Inerrancia Bíblica que se halla en oposición a la herejía. Esta tabla puede ser útil como una “lista de control” por parte de comités que buscan emplear personal para sus equipos en iglesias y organizaciones para determinar si los candidatos han sido influenciados por las tendencias liberales. La mayoría de estudiantes y pastores neo-ortodoxos y evangélicos liberales no saben que han sido influenciados de la manera en que lo han sido y es probable que afirmen lo contrario. Esta lista será una prueba útil de sus afirmaciones.

Herejía Neo-Ortodoxa
Posición Bíblica (Declaración de Chicago)
1. La Biblia es solamente un testigo de la revelación, o llega a ser revelación en un encuentro. La Biblia en sí no es revelación absoluta y divina. Las marcas negras en una página en blanco no pueden jamás ser revelación en y por sí mismas.
Artículo III

AFIRMAMOS que la Palabra escrita, en su totalidad, es la revelación dada por Dios. NEGAMOS que la Biblia sea únicamente un testigo de la revelación, o que llegue a ser revelación solamente en un encuentro, o que dependa de su validez.
2. El lenguaje humano es inadecuado como vehículo para comunicar la verdad divina absoluta.
Artículo IV
AFIRMAMOS que Dios, quien hizo a la humanidad a Su imagen, ha usado el lenguaje como un medio de revelación.
NEGAMOS que el lenguaje humano se halle tan limitado por nuestra condición de creaturas creadas que se hace inadecuado como un vehículo para la revelación divina.
3. La revelación posterior algunas veces contradice la revelación anterior. A menudo el amor se opone a la justicia bíblica.
Artículo V

AFIRMAMOS que la revelación de Dios en las Sagradas Escrituras fue progresiva.
NEGAMOS que la revelación posterior, que puede cumplir la revelación anterior, jamás la corrige o la contradice. NEGAMOS además que cualquier revelación normativa haya sido dada a partir del momento en que se completó el canon del Nuevo Testamento.
4. La Biblia es, en un cierto sentido, la Palabra de Dios (en singular) pero las palabras de la Biblia no son las Palabras de Dios (en plural.) Aunque la Biblia es inspirada en algún sentido, las palabras y oraciones exactas no son inspiradas a la manera en que Hodge y Warfield declararon el caso.
Artículo VI

AFIRMAMOS que la totalidad de la Escritura y todas sus partes, aún las mismas palabras originales, fueron dadas por inspiración divina. NEGAMOS que la inspiración de la Escritura pueda afirmarse con justa razón con respecto al todo pero no respecto a las partes, o de algunas partes pero no de la totalidad.
5. La Biblia, como libro, no es cualitativamente diferente a ningún otro libro. Los escritores bíblicos fueron excepcionalmente sensibles al movimiento de Dios en sus vidas y en la historia alrededor de ellos y registraron, de la mejor manera que pudieron, lo que observaron, sin ninguna intervención milagrosa en la que Dios estuviese escogiendo las palabras.
Artículo VII

AFIRMAMOS que la inspiración fue la obra por la cual Dios, por Su Espíritu y a través de escritores humanos, nos dio Su Palabra. El origen de la Escritura es divino. La mecánica de la inspiración divina sigue siendo para nosotros, en gran parte, un misterio.

NEGAMOS que la inspiración pueda ser explicada meramente en términos de la perspicacia humana, o a elevados estados de conciencia de cualquier tipo.
6. La doctrina de la inerrancia, tal y como Warfield la establece, requiere que Dios hubiese dictado las oraciones y que pasara por alto las personalidades de los autores humanos.
Artículo VIII

AFIRMAMOS que Dios en Su Obra de inspiración utilizó las personalidades y los estilos literarios distintivos de los escritores a quienes había escogido y preparado. NEGAMOS que Dios, al hacer que estos escritores usaran incluso las palabras que Él había escogido, hubiese anulado sus personalidades.
7. Puesto que “errar es de humanos,” todos los escritos humanos, incluyendo la Biblia, están contaminados con errores, ideas equivocadas, exageraciones o eufemismos.
Artículo IX

AFIRMAMOS que la inspiración, aunque no confiriera omnisciencia, garantizó la expresión fiel y fidedigna de todos los asuntos sobre los cuales los autores Bíblicos fueron movidos a hablar y escribir.
NEGAMOS que el carácter finito o la condición caída de estos escritores, por necesidad u otra razón, introdujeran distorsiones o falsedades en la Palabra de Dios.
8. Puesto que los manuscritos originales ya no existen, es una pérdida de tiempo incluso hablar de ellos confiriéndoles ya sea inerrancia o la presencia de errores.
Artículo X

AFIRMAMOS que la inspiración, estrictamente hablando, se aplica únicamente al texto autográfico de la Escritura el cual, en la providencia de Dios, puede ser establecido a partir de los manuscritos disponibles con gran precisión.
AFIRMAMOS además que las copias y las traducciones de la Escritura son la Palabra de Dios en la medida en que representen fielmente el original.
NEGAMOS que cualquier elemento esencial de la fe Cristiana se vea afectado por la ausencia de los autógrafos.
NEGAMOS además que esta ausencia haga que la afirmación de la inerrancia bíblica se convierta en algo inválido o irrelevante.
9. La Biblia puede ser “infalible,” pero no es inerrante.
Artículo XI

AFIRMAMOS que la Escritura, habiendo sido dada por inspiración divina, es infalible, de modo que, lejos de inducirnos al error, es verdadera y confiable en todos los asuntos que aborda.
NEGAMOS que sea posible que la Biblia sea al mismo tiempo infalible y errada en sus declaraciones. La infalibilidad y la inerrancia se pueden distinguir, pero no separar.
10. La Biblia es verdadera en asuntos de fe y práctica, doctrina y moral, pero no es necesariamente cierta cuando habla de asuntos de interés para la historia y la ciencia.
Artículo XII

AFIRMAMOS que la Escritura es inerrante en su totalidad siendo libre de toda falsedad, fraude o engaño.
NEGAMOS que la infalibilidad y la inerrancia Bíblica se limiten a temas espirituales, religiosos o relacionados con la redención, excluyéndose de dar afirmaciones en los campos de la historia y la ciencia.
NEGAMOS además que las hipótesis científicas sobre la historia de la tierra (la geología) puedan usarse de manera debida y apropiada para anular la enseñanza de la Escritura con respecto a la creación y el diluvio.
11. La inerrancia queda negada o invalidada por palabras mal escritas, la gramática informal, la hipérbole y las cifras redondeadas.
Artículo XIII

AFIRMAMOS el carácter apropiado del término inerrancia como término teológico con referencia a la completa veracidad y confiabilidad de la Escritura.
 NEGAMOS que sea apropiado evaluar la Escritura de acuerdo a criterios de verdad y error que sean ajenos a su uso y propósito. NEGAMOS además que la inerrancia sea invalidada por fenómenos bíblicos tales como la falta de precisión técnica moderna, irregularidades en la gramática o en la ortografía, descripciones de la naturaleza basadas en la observación, el reportaje de falsedades, el uso de la hipérbole y las cifras redondeadas, la disposición temática del material, la variación en las selecciones de material en los registros paralelos, o el uso de citas libres.

12. Si no existen en la actualidad soluciones a las aparentes contradicciones y errores, esto quiere decir que nunca existirán tales soluciones.
Artículo XIV

AFIRMAMOS la unidad y la consistencia interna de la Escritura.
NEGAMOS que los supuestos errores y discrepancias que aún no hayan sido resueltos menoscaben las afirmaciones de verdad que hace la Biblia.
13. La Biblia no enseña la inerrancia.
Artículo XV

 AFIRMAMOS que la doctrina de la inerrancia se fundamenta en la enseñanza de la Biblia con respecto a la inspiración.
NEGAMOS que la enseñanza de Jesús acerca de la Escritura pueda ser descartada debido a presiones para complacer a otros o a cualquier otra limitación natural de Su humanidad.
14. La doctrina de la inerrancia de la Escritura es nueva en el escenario de la historia de la Iglesia. Esta fue inventada por Francis Turretin en el siglo XVII y fue popularizada en nuestro siglo por B. B. Warfield. No era creída por parte de la Iglesia primitiva, Agustín, los Católicos Romanos o los Reformadores.
Artículo XVI

AFIRMAMOS que la doctrina de la inerrancia ha sido parte integral de la fe de la Iglesia a lo largo de su historia.
NEGAMOS que la inerrancia sea una doctrina inventada por el Protestantismo Escolástico, o una posición reaccionaria postulada en respuesta a la valoración negativa de la alta crítica.
15. El testimonio del Espíritu Santo debe operar en conjunción con la Palabra Escrita para que esta pueda ser la Palabra de Dios para nosotros.
Artículo XVII

AFIRMAMOS que el Espíritu Santo da testimonio de las Escrituras y les asegura a los creyentes la veracidad de la Palabra escrita de Dios.
NEGAMOS que este testimonio del Espíritu Santo opere de manera aislada o en contra de la Escritura.
16. La alta crítica y la remoción de las “incrustaciones culturales” del texto son necesarias para interpretar apropiadamente la Escritura.
Artículo XVIII

AFIRMAMOS que el texto de la Escritura ha de ser interpretado aplicando la exégesis gramático-histórica, tomando en cuenta sus formas y recursos literarios, y que la Escritura ha de interpretar la Escritura. Negamos la legitimidad de cualquier tratamiento del texto o la búsqueda de recursos que se hallen detrás de estos que puedan llevar a la idea de que sus enseñanzas son relativas o desprovistas de contexto histórico – descartándolas así en el proceso, o rechazando sus declaraciones relacionadas con la autoría.
17. La inerrancia puede ser rechazada sin ninguna consecuencia seria para la Iglesia o para la santidad personal.
Artículo XIX

AFIRMAMOS que la confesión de la plena autoridad, infalibilidad e inerrancia de la Escritura es vital para un sólido entendimiento de la totalidad de la fe Cristiana.
AFIRMAMOS además que tal confesión debiese conducir a una creciente conformidad a la imagen de Cristo.
NEGAMOS que tal confesión sea necesaria para la salvación. Sin embargo, NEGAMOS además que la inerrancia pueda ser rechazada sin graves consecuencias, tanto para el individuo como para la Iglesia.


lunes, 4 de julio de 2016

CLADE IV ¿Congreso de “evangelización”, o utopía teológica?

Por J.A. Torres Q.


Se ha vuelto una práctica entre muchos músicos “cristianos” populares[1] tomar el papel de pastores y enseñadores. Tristemente el populacho evangélico no sabe discernir lo que es realmente predicación bíblica y  mayor aun, predicación expositiva. De hecho,  ¿qué revela el medio auditivo visual cuando uno de estos neo-pastores toma el púlpito? Es evidente, como lo puntualizara David  Helm, “predicación ebria”[2] en desarrollo por un lado y, con mayor frecuencia hoy,  “predicación inspirada”, con un énfasis concretamente empírico de la fe cristiana, la antítesis concreta del logikén latreían (“culto lógico”, “culto pensado”) que Pablo pidió a los creyentes de Roma (Rom. 12:1). Marcos Brunet es un buen ejemplo al presente, quien no siendo una persona desagradable en vitrina, ha popularizado a través de la música cristiana latinoamericana la nueva fórmula relacional con Cristo, “amante-Señor”  y con ello el delirio que evidentemente esto conlleva en sus conciertos e instancias musicales, en donde se escucha: “me muero por ti”, “mi corazón late por ti”, “tú eres mi amado, y yo soy tuyo”[3], etc., ideas que también promueve en sus “predicaciones”. Esto es, el fin no es la exposición de las verdades escriturales a través de un sermón expositivo, sino la “impresión emocional experimental” que el oyente puede vivir, y por supuesto, "usando" la Biblia en donde haga falta.

No obstante, ¿qué ocurre cuando un antropólogo economista (Bullón), o un bioquímico ambientalista (Morillo), o un ensayista-economista (Membreño), todos con educación teológica paralela se toman un púlpito determinado? CLADE IV es la nomenclatura del “Congreso Latinoamericano de Evangelización”, que en este caso, fue el cuarto congreso de este “nuevo” movimiento Latinoamericano que ha reflotado en estos últimos años, y que en su cuarta versión llevado a cabo en Quito, Ecuador (2009), auspiciado por René Padilla y la “Fraternidad Teológica Latinoamericana” (FTL),  pretende ser más que escuchado, pues viene promoviendo nuevos paradigmas del rol que la iglesia al presente, supuestamente ha abandonado; suscitado  principalmente por teólogos como justamente, René Padilla  a partir de  CLADE I Bogotá  (1969), CLADE II, Perú (1979), CLADE III, Ecuador (1992), y CLADE IV, de allí, el sin fin de “neologismos” consecuentes:  “Evangelio integral”, “evangelio social”, “compromiso social”, “conciencia social”. “justicia social”, “evangelio cultural, y transcultural”, “mandato cultural”, “teología de  la creación”, incluso, “responsabilidad por el planeta y la ecología”, esto último, expuesto justamente en CLADE IV, supuestamente un congreso Latinoamérica de  “evangelización”.

Si bien es cierto, el contenido de CLADE IV fue teológico, y planteó desafíos “bíblicos” para la iglesia, o mayormente usando la Escritura[4], el panel compartido por Fernando Bullón, Juliana Morillo y Sergio Membreño, ponencias  registradas en el texto de la foto,  merece un análisis aparte, en vista de las propuestas que según ellos  la iglesia debería cumplir.  Sin explayarnos demasiado las siguiente líneas revelan en términos concretos, las ideas que  estos “teólogos”  plantearon en CLADE IV bajo el marco de una “Sociedad de Consumo y Mayordomía de la Creación”,  esto último, defendido también por otro amigo de la FTL (Fraternidad Teología Latinoamericana), Juan Stam, quien sin mayor protocolo llega a decir que la creencia en un rapto  —entre otras cosas relacionadas— proviene simplemente de un enfoque seudoapocalíptico, —según Stam— derivado también de la exégesis filosófica griega, y principalmente, de una ignorancia defectuosa acerca de  la “teología de la creación” promovida por él, Padilla y la FTL.  Así Stam  después de añadir otro calificativo peyorativo a la creencia en un rapto, específicamente pre tribucional  como una enseñanza especulativa  basada en una —según él—  “escatología de ficción” (pág. 74)  proponiendo “la” solución al respecto, añadiendo: “Es hora de volver a la escatología bíblica en lugar de la escatología ficción que abunda en nuestros coros y sermones y librerías” (Stam  2003:74). Paradójicamente, después de haber vilipendiado la perspectiva pretribucional del rapto, y desde su “teología de la creación”, Stam no duda irrisoriamente señalar que el “guardar” el jardín de Dios de Gén. 2:15, se basa en el mismo verbo hebreo שָׁמַר (shamar) para la función sacerdotal en Nehemías 13:22[5] como en Zacarías 3:7[6], concluyendo  de estas referencias con un paupérrimo rigor exegético que: de esto “inferimos” que tenemos una vocación sacerdotal de mayordomía ecológica (Stam 2003:89), y por cierto,  sin mencionar que también añade que la verdadera cosmovisión bíblica (teología de la creación)  coincide con la concepción indígena [ecológica] precolombina de nuestro mundo (pág. 89) y que la falta de respeto a las leyes del medio ambiente, —comparándolo con el primer pecado— es [nuestro] “pecado ecológico original” (pág. 92).

Pero,  ¿qué ocurrió en CLADE IV cuando justamente Fernando Bullón antropólogo economista, Juliana Morillo bioquímica ambientalista, y Sergio Membreño ensayista-economista, todos con “educación teológica” paralela se tomaron el "púlpito"? A manera de resumen, Bullón bajo su ponencia “Sociedad de Consumo y Mayordomía de la Creación”, llegó a decir que la iglesia debe sumarse a la "causa ambiental" (CLADE IV 2002:35). Que nuestra sociedad de consumo, no ha promovido las políticas para “salvar al planeta”, pero que la iglesia  puede contribuir significativamente a que sus feligreses tomen conciencia de la “mayordomía de la creación” elevando su voz en la esfera pública (pág. 33). La ausencia de esta conciencia, debe hacernos sentir incómodos  —añade Bullón— “terriblemente incómodos” (pág. 34),  así como Stam lo sugiere, sentir que es un “pecado ecológico original” (2003:92), Bullón no termina sólo con estas referencias, el texto registra sus palabras, diciendo que: “…la iglesia debe aprender a cooperar con otros sectores y organismos que también están envueltos en la causa ambientalista.” (CLADE IV 2002:35). ¿Acaso Bullón supone que la iglesia debería involucrarse con organismos seculares ambientalistas? Uno podría suponer que Bullón está solamente sugiriéndolo, sin embargo él da por sentado que la iglesia debe estar involucrada en programas y ONGs relativos a estos postulados, literalmente escribió: “…la iglesia, por medio de los programas de desarrollo y de las ONGs vinculadas a ella [la iglesia], puede intervenir con un carácter más técnico en lo económico, ecológico, político y jurídico a favor  de las poblaciones y áreas geográficas en donde sirve.” (2002:34). ¿Algún versículo que Bullón presente como base de todas sus conclusiones? El libro que estamos comentando  contiene 96 páginas, y, sólo contiene seis versículos citados y un par de alusiones, en especial, en la sección correspondiente a Juliana Morillo, menciones que no merecen comentario, en vista que los exhibe como quien tiene una maestría en saneamiento y desarrollo ambiental.

Entonces, ¿qué es lo que Juliana Morillo, —la segunda expositora— sugiere? Morillo, bajo el marco de “Una aproximación al Consumismo desde la óptica de la fe” (pág. 37ss), empieza su sección diciendo que “los bosques están desapareciendo”, que hay un “excedente de desechos sólidos” (pág. 43), que el “detergente está deteriorando las fuentes de agua y suelo” (pág. 45), que se “agota el agua, y que el planeta se está calentando”, entre otras cosas más (pág. 44). No hay duda que hace comentarios acertados respecto el consumismo en que también los creyentes han caído, no obstante, así también llega a decir que los grupos ecologistas de Europa, son un buen ejemplo para la iglesia respecto la elección de productos con “sello verde” (pág. 56). Uno podría pensar que esto tiene cierto sentido  para el beneficio de nuestros cuerpos, pues es evidente que por la mala alimentación muchos cristianos sufren múltiples enfermedades, sin embargo, no es la razón que Morillo quiso que sus oyentes  ponderarán, —y a través del escrito— ponderen; se trata del “medio ambiente”, se trata de que la iglesia —al igual que los organismos seculares relacionados—  garanticen un mínimo impacto sobre el medio ambiente y la sociedad (pág. 56). Puede parecer contraproducente lo que Morillo expone, sin embargo, más sorprendente es su última declaración  la cual por cierto, no es un llamado a salvar a las ballenas, quizás es aún más utópico. Literalmente, e indicando al lector el recuadro siguiente  de pautas sobre cómo los “creyentes” y la “iglesia” pueden tomar iniciativas para disminuir la presión negativa de consumo sobre el medio ambiente, agrega: “!Es tiempo de cambiar! ¡Convirtámonos, para que toda nuestra vida, incluyendo las cosas que consumimos y la forma en que lo hacemos, contribuya a la redención y restauración ansiada por toda la creación!” (Morillo en CLADE IV 2002:57).

Al leer todas estas declaraciones, sin duda no podemos dejar de sorprendernos al respecto, y por cierto, tienen sentido las palabras de René Padilla que cita el último exponente del panel, nótese,  «panel de “evangelización”» de CLADE IV, quien amplifica la mención de Padilla: “…la única evangelización auténtica es la que se orienta hacia la restauración de todas las cosas en Cristo Jesús.” (Padilla, citado por Membreño  pág. 91). Pues bien, ¿cuáles son las propuestas concretas que Membreño, —el último ponente de este panel— sugiere a la iglesia? Membreño es gradual en sus argumentos, quizás cauto,  al menos al principio. Usando 1 de Crónicas 12:32[7] y Mateo 16:3[8]  como fundamentos “bíblicos” exhortativos con el mismo rigor exegético de los ponentes anteriores en CLADE IV, escribió las tareas que la iglesia tiene respecto la “sociedad de consumo”, “la pobreza”, “el medio ambiente”, y la “globalización”. En términos concretos llega a decir que así como hay una globalización inicua, el Señor —según Membreño— manda a la iglesia a evangelizar todos los rincones de la tierra, lo cual implica una “globalización del evangelio” (pág. 69). Lo anterior no parece disonante con la ortodoxia escritural, no obstante, más adelante habla de que este emprendimiento  “evangelical” es la conclusión de la  “teología de la globalización” (pág. 81). En términos más concretos, señala que la identidad del cristiano es resistir a la globalización y sociedad de consumo  secular, por cierto,  no de manera clandestina. Para Membreño la iglesia debe “luchar”, “resistir” y “ser luz” (Pág. 71). Aun más, en el capítulo cuatro de su segmento (pág. 71) sugiere que la iglesia está comprometida a “transformar la sociedad”, mencionando nuevamente  la “pobreza” y el “medio ambiente”, como los campos en que ella debe involucrarse. Paralelamente a estos desafíos, Membreño cita un sinfín de estadísticas y estudios de los efectos de todos estos quistes socio-ambientales. Llama la atención que Membreño sugiere  y “promueve” el diagnóstico y tratamiento que hiciera el “Club de Roma” de la realidad mundial actual  expuesto  por este ente en “Límites del crecimiento” (1975) y “Más allá de los límites del crecimiento” (1990) (pág. 74). Pero, y antes de seguir examinando los términos de Membreño, ¿qué es el “Club de Roma”?  El “Club de Roma”, en palabras de John Coleman[9], es: “…la pequeña élite [mundial] intocable de dirigentes cuyo objetivo es establecer el Nuevo Orden Mundial.”  (Coleman & Martínez  1991:1). En consecuencia, ¿bajo qué criterio Membreño ratifica la mirada del “Club de Roma”? Literalmente señala: “…es interesante destacar el reconocimiento del deterioro ambiental planteado entre los dos informes del Club de Roma, el primero, Los límites del crecimiento (1975), y el segundo, Mas allá de los límites del crecimiento (1990)…” (Membreño en CLADE IV 2002:78). Casualmente Membreño haciendo un resumen de las propuestas del “Club de Roma”  citadas por él, añade que se necesita un enfoque que incorpore una visión que marche más allá de la “responsabilidad internacional” y que regule qué planteamiento económico es el más óptimo, por supuesto, planteamientos que consideren la mejoría del medio ambiente, y la ecología para las futuras generaciones, según Membreño, aspectos ya planteadas por los “precisos” informes del poderoso y masónico “Club de Roma” (pág. 75).

Uno puede preguntarse, ¿a dónde se dirige todo este interés  constante de los “teólogos” de CLADE  por la mejoría del planeta, el medio ambiente e incluso la ecología? Es fácil caer en especulaciones al tratar de descubrir las aristas de CLADE en sus postulados primigenios, no obstante lo que es claro, es que el llamado de Membreño es que la praxis de la “mayordomía de la creación” desde una perspectiva mundial, requiere ser planteada con mayor fuerza y convicción (pág. 77), tópicos que según él, no sólo deben ser proyectados en los foros internacionales (seculares), sino que también, —por supuesto— en instancias “cristianas”, e “evangelísticas”, siendo CLADE claramente un ejemplo de ello. Así,  y bajo el último punto esbozado por Membreño y bajo el título: “Los esfuerzos planetarios: organismos internacionales y su responsabilidad compartida”, concluye: “De allí se derivan tanto la urgencia como el mandato de conocer y precisar la dinámica internacional y sus planteamientos ante los fenómenos que abaten al hombre…” (Membreño en CLADE IV 2002:78). Paradójicamente Membreño llega a decir que como iglesia  somos llamados a plantear una “visión  cristiana” ante este paradigma  neoliberal y la utopía humanista que cree puede resolver los problemas de este siglo (pág. 79), no obstante, ni aun el marxismo utópico original, vislumbró tanta quimera restauracionista, siendo un fracaso en todos los países que tiranizó y aun rige; sin duda la  utopía padillista (CLADE) que el mismo Membreño —y compañía—  está tratando de promover a los lectores es sin lugar a dudas aun más utópica, pues finalmente llega a decir —citando a Padilla y Bullón— que como iglesia debemos plantear un modelo económico y social con enfoques, principios, estrategias y “políticas” cristianas, esto, para redimir al mundo a través de la “voz profética” de la iglesia (pág. 84), literalmente: “Los cristianos estamos llamados a plantear y a buscar la construcción de una nueva imaginación social.[…] Los cristianos tenemos un papel que desempeñar en la mayordomía ecológica ” (Membreño en CLADE IV 2002:87,90). ¿Cuál es la diferencia de CLADE, en las ponencias que tanto Bullón, Morillo y Membreño respecto la teología de la liberación? Si el móvil de la teología de la liberación fue un claro norte cristiano marxirizado, las ideas que se plantean en este texto que hemos citado, no sólo son claramente utópicas, sino que nos muestran a todo este conglomerado padillista como el grupo de pasajeros del Titanic[10], promoviendo el bienestar social político y ambiental (el neo-jubileo [pág. 90]) de la tripulación cuando el propio barco (mundo) está destinado a su hundimiento.  No obstante, la arista más sospechosa de todo este movimiento, —aún, gestado bajo “buenas” motivaciones—  es que claramente también, califica para lo que Pablo llamó, “otro” evangelio (Gál. 1:6ss).





Bibliografía

CLADE IV 2002. Sociedad de consumo y mayordomía de la creación, el testimonio evangélico hacia el tercer milenio: Palabra, Espíritu y Misión. Expositores: Fernando Bullón,  Juliana Morillo y Sergio Membreño. Buenos Aires, Argentina: Kairós.
Coleman John & Martínez Tito 1991. El club de los 300. Internet URL:
Stam, Juan 2003. Las buenas nuevas de la creación. Buenos Aires, Argentina: Kairos.
Helm,  David 2014. La predicación expositiva. Washington, DC: 9Marks.
Zaldívar, Raúl 2006. Teología Sistemática, desde una perspectiva latinoamericana. Viladecavalls, Barcelona: Clie.




[1] Marcos Witt, Danilo Montero, Jesús Adrián Romero, Marcos Barrientos, etc.
[2] Helm definió muy bien la predicación ebria, como aquella exposición, que pretende ser escritural, pero que solo se vale de la Escritura para apoyarse en ella, tal cual lo hace un borracho, con un poste de luz, esto es, lo usa más para afirmarse, que para iluminación, dando paso a un verborrea de palabras (Helm  2014:27).
[4] El texto paralelo del que citamos aquí, “Documentos, Palabra Espíritu y Misión”, contiene los argumentos “teológicos” de todo este movimiento.
[5] “Y dije a los levitas que se purificasen y viniesen a guardar las puertas [shaar],  para santificar el día del reposo.  También por esto acuérdate de mí,  Dios mío,  y perdóname según la grandeza de tu misericordia.” (Neh. 13:22) RV60.
[6] “Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos,  y si guardares mi ordenanza,  también tú gobernarás mi casa,  también guardarás [shamar] mis atrios,  y entre éstos que aquí están te daré lugar.” (Zac. 3:7) RV60.
[7] “Debemos ser entendidos en los tiempos.”
[8] “Señales de los tiempos.”
[9] John Coleman es un autor de teorías conspirativas británico y ex-espía del MI6 (Servicio de Inteligencia Secreto), más conocido como MI6 o SIS,1 es la agencia de inteligencia exterior del Reino Unido. Coleman publica en el periódico World In Review.
[10] Esta referencia, es una alusión a la excelente ilustración que diera el pastor Alejandro Peluffo diría en su predicación, el “cristianismo y la política”, un excelente sermón terapéutico para este tipo de utopías idealistas. https://youtu.be/jKkYlc3QUYc